DESOBEDIENCIA MONETARIA YA
08-02-2010

Suelen presentar los medios de comunicación al FMI como a una gran institución cuyos consejos a países con dificultades parten de una gran profesionalidad y buen hacer. Pero los altermundialistas lo pintarían como a un lobo con piel de cordero que acecha a los países que han generado riqueza para forzarles a privatizar sus bienes, debilitando el poder del estado y entregando a empresas extranjeras el capital del país.
La jugada es perfecta. Los dirigentes de los países abordados se ven obligados a ceder en pro de la estabilidad y si no lo hacen sufren presiones de diversa índole, desde sutiles presiones diplomáticas y comerciales hasta golpes de estado.
Ejemplos de golpes hay desde los clásicos tipo “Pinochet” al modelo hondureño. Y las presiones comerciales y diplomáticas van dirigidas desde a regímenes que desprecian los derechos humanos como la Sudáfrica del apartheid o la Polonia soviética  a socialdemocracias del estilo de la que precedió al Thatcher en el Reino Unido.
España ahora está siendo vapuleada por el FMI y su entorno. Aunque fue desastroso para nuestro país, desde el punto de vista medioambiental, cultural y social, apostar tan fuerte por la construcción y el turismo de playa, no es ésa la preocupación de la oligarquía financiera internacional: salarios bajos, sindicatos dóciles y trabajadores desprotegidos es lo que quieren. Y ya las encuestas van consolidando la ventaja del PP que no se resiste como Zapatero a obedecer; aunque Izquierda Unida sí diría no al FMI.

Ana Gómez (IU Rocafort)