EL MENDICANTE INTRIGANTE

20-08-2010

El señor Manuel García sigue con sus escarceos de crítico exótico para hacerse querer por el «poder». Después de cincuenta años dándole a la pelota, a todos nos ha caído el pelo.
Críticos y políticos, que entienden su profesión como un servicio público, quiero pensar que los hay. Pero esa actitud dista de las intrigas y lloriqueos que le hemos tenido que escuchar a usted, señor García.
Le tiene que explicar al lector de La Turia, un espectador como yo, qué son las donaciones, y dónde tiene que poner la mirada después de ver el cuadro, para recabar más información. Pues es justo en la nota al pie de los cuadros –cartela-, en donde se puede leer: título, autor, técnica, año, dimensiones y quien hace la donación.
La mayor parte de las donaciones no son de los autores. Y si lo son, corresponden a un justo porcentaje proporcional a la obra adquirida por el Museo o Instituto de Arte. Otras, son donaciones de particulares donde el autor no ha mediado, y los motivos pueden ser de lo más diverso, incluso especulativos.
Un buen crítico debe explicar lo que hay, no ser intrigante y no distorsionar la evidencia. El rigor no es lo suyo.

Vicente Martínez (València)