Tras meses de literales desencuentros, escaqueos y escarceos (des)amorosos, Rajoy no pudo evitar ser fotografiado con F. Camps, cuando ambos coincidieron en apostólica compañía, también retratada, a primeros de septiembre. Toda una estampa, que puede valer más que mil palabras… o no, al decir del gallego. De los muchos posibles, cabe imaginar un diálogo como el siguiente:
Camps (C): Hola, Mariano, si hasta te pareces al apóstol, pensaba que veía doble, je, je, cuanto tiempo sin verte ni posar juntos, ¿ya no te sientes a mi lado, y delante, detrás… como declarabas?
Rajoy (R): Claro, Paco, aquí estoy, donde siempre y haga falta, sabiendo que coincidiríamos en nuestra común y conservada devoción por el apóstol, ya lo ves.
(C): A nosotros, conservadores, nunca nos faltará devoción, pero otros… fíjate cómo es la gente, que ya hay quien cuestiona si seré buen candidato popular en 2011. Claro, que otros me siguen viendo un santo varón…
(R): Pero, cómo no vas a ser candidato, si eres la pura esencia de nuestros valores: dices lo que conviene, logras acallar a tu oposición, promueves grandes eventos, controlas la propa… propagas la información, y claro, cosechas más votos: populismo en estado puro. Si casi ya eres otro apóstol: el de Campstela, je, je.
(C): No conviene hablar de tela, que enseguida me vendrán con lo de los trajes, menudos son… pero, bien, lo que dices ha sido la tónica, aunque ahora los traidores del Tribunal Constitucional nos obligan a tramitar preguntas inconvenientes de la izquierda en las Corts, sobre todo algunas de Compromís, y que según los asesores, lo son, e igual que nos impiden aplicar el Plan Rita en el barrio de las cabañas esas que quedan…
(R): No creas, Paco, no es tan grave, confía en que haya crisis hasta las próximas generales, y conseguiremos una renovación de ese dichoso Tribunal como dios manda, que para eso estamos aquí, a dios rogando…
(C): Ah, generales, dios, qué bonitas figuras: toda mi vida he confiado en ellas, si me apuras, más en los generales, son más manejables, y esta, tu tierra, ha generado alguno de antología…
(R): No, Paco, he dicho “las” generales: las elecciones que vendrían en 2012, si es que no lográramos forzar su anticipación, lo que conviene a España como unidad de destino en lo universal, mientras siga la crisis, que hay para rato.
(C): Perdona que te interrumpa, pero tengo que irme, ahora recuerdo que he dejado a Rita sola ante el peligro.
(R): ¿Qué peligro? El mayor peligro para España, el Sr. Zapatero, no está invitado.
(C): Es el peligro de que entre copa y copa, le hagan alguna foto, que luego hubiéramos de censurar antes de dejar incluirlas en cualquier exposición malintencionada, lo que algunos emplean para críticas o lanzarnos alguna de esas preguntas que luego denuncian al Constitucional, como si no pudiéramos ejercer el liberalismo consustancial a nuestro ideario para censurar todo lo censurable, pues confunden libertad con libertinaje.
(R): Pues, ahora que lo dices, no es mala idea: corre a retirarla del alcance de los papanati, o de los paparazzi, o como les llamen a esos seres que captan fotos inconvenientes, y que sólo pretenden aguarnos la fiesta. Sí, sí, vale más que vayas, porque a mí creo que me andan buscando en otras instancias.
(C): Bueno, Mariano, pues ante los aguafiestas, mi lema es “agua para todos”, y un abrazo por los viejos tiempos, y que no te falten las pólizas.
(R): ¿Qué has querido decir? ¿Me hablas en lenguaje encriptado, gürteliano, quizá? Aquí no hay escuchas…
(C): No, qué va, pólizas para las instancias esas que te buscan…
(R): Ah, je, je… no lo había pillado, es que eres tan caja de sorpresas como de votos, tiene gracia el tío Paco. (Para sí: pero me voy antes que la imagen se prolongue más de lo inevitable y me hipoteque como un milerurista más, ajj, mejor me vuelvo con el apóstol y doy un discurso aleccionador).
Y lo dio, o no, según quienes se dieran por aludidos.
ALFONS PUIG |