José Manuel Carrasco ha dirigido el film basado en el best seller de Gemma Lienas, que han convertido en guión cinematográfico Ángela Armero y Roberto Santiago (guionista de El penalti más largo del mundo), por lo que es de agradecer el más que aceptable resultado conseguido a partir de la sólida base argumental y dramática con que contaba. Sin embargo, la cinta se inclina en exceso por un formato tradicional, sin riesgos ni originalidad, poco coherente con el público al que va dirigida, adoleciendo de un conservadurismo en la puesta en escena que lo emparenta demasiado con el telefilm.
La adolescencia y la confusión, la preocupación e interés por el sexo, el amor, la amistad, la reformulación de la relación con los progenitores... fueron cuestiones tratadas por Lienas con una naturalidad exquisita que permitía a los jóvenes protagonistas mostrarse sin tics ni tópicos, moviéndose con soltura en un tema propenso al resbalón y la chabacanería. El resto del equipo técnico y artístico sigue esa pauta, elaborando un producto que nunca aburre, una película simpática, con un equilibrado tono de humor, de buen gusto y unas interpretaciones encomiables, tanto por parte de los jóvenes como de los adultos. La encantadora Carlota interpretada por Andrea Ros (REC2) es secundada por Lydia Fairen, Lorena Mateo, Maxi Iglesias (Mentiras y Gordas), David Castillo (Aída), Marcel Borras, Sergio Parralejo, Luis Callejo (El penalti más largo del mundo) y Ana Rayo, entre otros. Un correcto film que entusiasmará a los adolescentes y entretendrá a los adultos poco exigentes.
EVA PEYDRÓ |