(1) LAS VIDAS POSIBLES DE MR. NOBODY, de Jaco van Dormael
EN MANOS DE UNA MARIPOSA

La tercera película del belga Jaco Van Dormael repite hasta la saciedad un concepto que ya ejercía de motor en el título que constituyó su prometedor debut, Totó el héroe, esos pequeños momentos, esas pequeñas decisiones que orientan la vida de cada cual en una u otra dirección. Desde elecciones que se saben trascendentales, la escena de la estación que aparece varias veces a lo largo del relato; hasta insignificantes detalles, unos segundos de demora en un cruce que pueden significar un encuentro afortunado o un accidente de fatales consecuencias.
Con esta idea y con un efecto mariposa de andar por casa (un obrero en paro que hierve un huevo y el vapor producido termina provocando una tormenta en el otro lado del mundo, que significará, por medio de un rebuscado mecanismo, la pérdida de contacto con el reencontrado ser amado), la película pretende armar un trascendente discurso en torno al sentido de la existencia humana, la influencia del azar o la condición de juguetes en manos de un destino que muchas veces escribimos nosotros mismos sin ni siquiera ser conscientes. No lo consigue, le falta alcance poético y aliento moral para ello, ya que debajo de su alambicada estructura narrativa apenas hay unas cuantas simplezas como las mencionadas anteriormente, unas situaciones que, por otra parte, la película reitera hasta el infinito.

PEDRO URIS