Claudio Tolcachir en una escena de MENTIRAS PIADOSAS, de Diego Sabanés.
(2) MENTIRAS PIADOSAS, de Diego Sabanés
Fuera de la familia no hay nada

Debut en el largometraje del argentino Diego Sabanés, tras diversas experiencias en el corto y otros apartados de la industria, con una modesta, y por momentos minimalista, película inspirada en un cuento de Cortázar, La salud de los enfermos, incluido en la colección Todos los fuegos el fuego (1966), del que toma la anécdota central y la mayoría de los personajes, y al que se ve obligado a «completar» con nuevas subtramas y con una evolución más amplia de los personajes, su pasado y su futuro, para terminar construyendo un claustrofóbico relato acerca de la descomposición de una familia, en el que el suceso que animaba el original literario, y que, en principio, impulsa el film, las mentiras a la madre acerca del destino del hijo desaparecido, termina siendo escasamente relevante, o influyente, en lo que se refiere al proceso de destrucción que vive el clan familiar.
Un trabajo realizado con honestidad y esfuerzo, en el que lo más interesante es algo que no está en el original literario, la relación del protagonista con la novia del hermano ausente, un episodio al que, sin embargo, el film adjudica idéntica importancia que otros más vistos o convencionales, la relación de la hermana con el vendedor de fruta y verdura que la corteja, e incluso la propia personalidad del padre (a cargo del veterano Víctor Laplace) y sus «desavenencias» con el contable, completando un trabajo que apunta en muchas direcciones (incluida la paradoja presente en el cuento de Cortázar, la mentira que termina atrapando a los que la crean, mientras que el receptor de la misma...), pero que no explora a fondo ninguno de los caminos que nos propone, y eso que en todos ellos probablemente hubiera encontrado un filón.

PEDRO URIS