(1) PESADILLA EN ELM STREET (EL ORIGEN) de Samuel Bayer
UN FREDDY KRUEGER MÁS REALISTA

Los guionistas Wesley Strick y Eric Heisserer han realizado un buen trabajo para ofrecernos una nueva versión del personaje de Freddy Krueger que en 1984 creó Wes Craven en la primera entrega de esta popular saga de cine de terror. Ahora se intenta explicar de dónde proviene este asesino en serie (encarnado en siete películas por Robert Englund), identificable por su deformado rostro, su suéter a rayas, su sombrero y el guante con afiladas cuchillas con las que perpetra sus crímenes. Por ello, el esquema argumental está más elaborado y asistimos a una historia de un centro escolar infantil cuyo jardinero mantenía unas extrañas relaciones con los niños, mientras que los padres decidieron tomarse la justicia por su mano.
Pero como no se puede defraudar a los fans de la serie, que generación tras generación se han ido incorporando a las andanzas de Freddy Krueger, el esquema argumental sigue basado en que el asesino interviene cuando uno de los jóvenes protagonistas se duerme. Así, la clave está en cada aparición del psicópata o lo que sea, en la forma de sorprender al espectador, ya sea como compañero en la cama de tu habitación o mientras te estás dando un relajante baño con mucha espuma. El responsable de llevar a feliz término esta nueva entrega es el productor Michael Bayu, especializado en remakes (La matanza de Texas, 2003, y Viernes 13, 2009, de Marcus Niespel; Carretera al infierno, 2007, de Dave Meyers), que ha confiado la dirección a Samuel Bayer, proveniente del mundo del video clip y que debuta con este largometraje.
Pesadilla en Elm Street (El Origen), es una versión más serie y realista, y salva los muebles si tenemos en cuenta la cantidad de versiones realizadas del popular Freddy Krueger, aunque el actor que ahora lo encarna, Jackie Earle Haley, no está a la altura del ya clásico Robert Englund.

VICENTE