Emily Blunt, Jason Spevac y Amy Adams en una escena de SUNSHINE CLEANING, de Christine Jeffs.
(2) SUNSHINE CLEANING, de Christine Jeffs
Un trabajo limpio

Estreno casi de tapadillo, en una sola sala de Valencia, de Sunshine Cleaning, film producido por el equipo de la exitosa Pequeña Miss Sunshine, aunque no es ninguna continuación del mismo, a pesar de que sus personajes poseen puntos en común y que el género elegido para tratar un tema tétrico sea nuevamente la comedia amable. El guión de Megan Holley no tiene desperdicio: dos hermanas que no atraviesan por sus mejores momentos en lo que a una estable vida laboral se refiere, deciden dedicarse a limpiar a fondo escenarios de crímenes, una vez porticadas todas las actuaciones policiales y judiciales y retirados los cadáveres. Ya se sabe, charcos de sangre, moscas, líquidos varios, algún miembro amputado… La directora Christine Jeffs narra con eficacia los primeros pasos de las dos hermanas (estupendas las actrices Amy Adams y Emily Blunt, que ya coincidieron en La Guerra de Charlie Wilson), aterradas por su nuevo y “original” trabajo que ejercen sin estar legalizadas como empresa, la forma de deshacerse de los desagradables desperdicios, hasta convertir en rutina la actividad laboral y contar con la complicidad del padre. También son curiosas las apariciones de otros personajes un tanto frikis como el empleado manco de esa especie de ferretería o el hijo de una de ellas, inadaptado en el centro escolar (se dedica a dar lametones a todo lo que encuentra, incluidas las piernas de una profesora). Todos son un tanto deudores de Pequeña Miss Sunshine.
El problema es que una vez expuesta la original idea y su posterior desarrollo, la historia se estanca, no progresa con nuevos elementos o giros de guión que la enriquezcan. Da la impresión de que el corrosivo y negro humor esté reprimido. El resultado final es una simpática comedia que se queda corta en sus objetivos.

VICENTE