Una imagen de ARTHUR Y LA VENGANZA DE MALTAZARD
(2) ARTHUR Y LA VENGANZA DE MALTAZARD, de Luc Besson
SIMPÁTICA ANIMACIÓN

En 2006, Luc Besson dirigió Arthur y los minomoys, un film que combinaba la animación y la acción real, una aventura fantástica a partir de unos relatos escritos por el mismo Besson, productor y realizador francés que lleva años promoviendo un cine competitivo con el surgido de Hollywood. Ahora, tras el éxito comercial del citado film, presenta una nueva entrega que narra nuevas aventuras de Arthur (Freddie Highmore), un chaval que entra en contacto con un mundo mágico en miniatura cuando recibe el aviso de que su amada Selenia está en peligro. La historia muestra un mensaje a favor de valores como la solidaridad humana y el ecologismo, mientras que de forma paralela satiriza aspectos de la estupidez humana, en este caso representada por unos patéticos padres. La actriz Mia Farrow repite en el papel de abuelita.
Han pasado tres años de la primera entrega de esta saga y ello se nota en los avances que se han producido en el mundo de la animación a partir del 3-D. Visualmente la película es más rica y los personajes están más estilizados, en la línea marcada por Avatar. Las aventuras de Arthur no se cierran y para conocer el desenlace se emplaza al espectador a un tercer film que se titulará Arthur y la guerra de los dos mundos. Sin ser nada del otro mundo, Arthur y la venganza de Maltazard es una simpática película dirigida al público infantil y que resulta distraída para los adultos.

VICENTE