(1) CIRCUIT, de Xavier Ribera
Círculo vicioso

Que una película parezca un larguísimo anuncio de algo muy cool no tiene por qué ser malo, pero si la fijación por la estética es un tifón que arrastra argumento, personajes y realización hasta ahogar cualquier amago de interés en el objeto de nuestra visión, sí lo es. La segunda película de Xavier Ribera es un desfile de personajes que perpetran un catwalk arriba y abajo de forma más o menos casual, preocupada o motivada, mientras que el supuesto circuito/círculo (vicioso) que titula la obra no aporta el prisma de significado que compense el periplo físico, aunque al menos el retrato de la sociedad que vive de su aspecto y del aspecto que confiere a lo que le rodea interesa durante un rato, hasta que todo nos suena ya demasiado. El circuito estaba cerrado al inicio del film y sigue cerrado al final, no hemos viajado tanto y, una vez más, lamentamos que actrices como Michelle Jenner o Leticia Dolera (Sophie Auster aun lo tiene todo por demostrar) y actores de la talla de Oscar Jaenada empantanen su talento en películas que ni siquiera sus estimables dotes (en este caso recitando diálogos supuestamente brillantes que acaban por rayarnos) rescatan del naufragio.

EVA PEYDRÓ