Una imagen de CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN
(2) CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN, de Dean DeBlois y Cris Sanders
Vikingos contra dragones

Las novelas infantiles de Cressida Cowe, dirigidas a niños de 7 a 11 años, han sido la base argumental de esta película dirigida por Chris Sanders y Dean DeBlois (Lilo & Stich, 2002), una jugada más en el duelo Dreamworks-Pixar, que los admiradores de sus productos valorarán como un gran paso adelante en su trayectoria. En cuanto a la calidad de la animación, esta vez apoyada en un adecuado 3D, se podría estar de acuerdo. Por ejemplo, las batallas están bien filmadas, sobre todo los planos aéreos, además, se nota la aportación del cinematógrafo Roger Deakins (habitual de los Coen), en cuanto a la especial luminosidad de las imágenes, poco habitual en formato 3D, pero la insistencia en cultivar unos parámetros familiares, políticamente correctos, una trama del todo previsible, encorseta Cómo entrenar a tu dragón sin aportar ningún atractivo especialmente novedoso. No obstante, considerando su potencial público, se agradece que el tratamiento del consabido conflicto generacional, experiencia de maduración y fractura de estereotipos no se arrope con la ñoñería habitual, permitiendo su contemplación sin tener que hacer rechinar los dientes.
Este particular Viky el vikingo cae bien, su amiga es un clon de Kirsten Dunst, el dragón parece hijo del popular Stich e inspira ternura y simpatía y, una vez más, lamentamos no disfrutar de las voces originales, en este caso, de Jay Baruchel, Gerard Butler o America Ferrera. En resumen, nos encontramos ante un film familiar, donde no falta ninguno de los ingredientes necesarios para serlo, pero donde la ausencia de un aliño inspirado priva a los adultos de un disfrute más complejo.

EVA PEYDRÓ