(1) EL SECRETO DE LA ÚLTIMA LUNA, de gabor Csupo
Buen referente, floja adaptación

Discreta adaptación cinematográfica del clásico contemporáneo de literatura infantil El pequeño caballo blanco (1946), de la escritora inglesa de novelas, cuentos y relatos infantiles Elizabeth Goudge, donde se narra la historia de una niña de 13 años que, tras fallecer su padre, se traslada a la mansión de su excéntrico tío situada al sudoeste de Inglaterra, donde vivirá una gran aventura en un mundo fantástico, lleno de magia y seres mitológicos, para acabar con una maldición que castiga la región. Como suele ser habitual en este tipo de films —véase la saga de Harry Potter, la saga de Narnia, Stardust (2007) y la más reciente Alicia en el País de las Maravillas (2010)—, asistimos a una película de impecable factura técnica, dotada de una cuidada puesta en escena, hermosa fotografía, sobrios decorados interiores mezclados con sugestivos escenarios naturales y unos efectos digitales realizados con la última tecnología… pero hueca, torpemente realizada, esquemática cuanto más y previsible a todas luces. Ello sin mencionar la ya escasa originalidad en la plasmación de mundos fantásticos surgidos de la imaginación. El secreto de la última Luna puede convencer al público infantil al que va dirigido, pero quien acuda a verla con criterios de calidad, más allá del mero entretenimiento, se llevará una desilusión. Quien avisa no es traidor.

PAU VANACLOCHA