(1) EL SUPERCANGURO, de Brian Levant
El espía vive al lado

Esta película dirigida por Brian Levant (Beethoven, 1992) es un entretenimiento familiar puro y duro, con malos malos y buenos buenos, donde nadie dispara un arma de fuego y todos los conflictos se resuelven con cariño y comprensión. El actor cómico, entrañable esta vez, tiene la arrolladora, machacante y simpática personalidad, para quien se lo parezca así, de Jackie Chan, que comparte protagonismo romántico con una insulsa Amber Valletta. Partiendo de un malentendido y un problema familiar, Chan se aplica en una exhibición de piruetas a lo largo de las escenas de acción, basadas casi totalmente en la acrobacia y el ingenio a la hora de reconvertir objetos de uso cotidiano en armas disuasorias. El kung fu que le otorgó fama al inicio de su carrera se ha diluido en un wrestling light que pueden compartir hasta las criaturas de guardería. De todas formas, el resultado podría haber sido peor, porque en su metraje hasta encontramos algún chiste y ocurrencia que no provocan vergüenza ajena, dentro de un espectáculo previsible. Lo peor, la escena de Halloween, donde Valletta imita sin disimulo a la mamá de ET, con su disfraz de tigresa, y los niños pasean por las calles de un anónimo e impersonal vecindario, a semejanza excesiva del film de Spielberg.

EVA PEYDRÓ