Juan José Ballesta en una escena de ENTRELOBOS
(2) ENTRELOBOS, de Gerardo Olivares
La dura naturaleza

Basada en un hecho real acaecido en la España de los años cincuenta, la nueva película de Gerardo Olivares constituye un ambicioso, espectacular y honesto intento de contrastar las dificultades de una dura naturaleza frente a la violencia, desprecio, humillaciones y represión de la sociedad civilizada, el caciquismo rural del nacionalcatolicismo. El protagonista de la historia, un niño condenado a vivir en una cueva, aislado en el monte, cuidando cabras y sometido a diversas penurias, entre ellas la caza de una partida de maquis o la disputa de los alimentos con otros habitantes de la zona, como la camada de lobos o los puntuales buitres, participa en una ejemplar lección de supervivencia que cuestiona ampliamente las supuestas ventajas de la racionalidad.
Sin embargo, la película no aparece planteada como un discurso sobre todas estas contradicciones sino que pretende dar protagonismo, y lo consigue plenamente, a las criaturas y aventuras que pueblan esos magníficos espacios naturales: aves, lobos, liebres, ciervos, el hurón, etc., que rodean y complementan la supervivencia y la principal educación de un niño que se convertirá en un adolescente plenamente integrado en el paisaje. Una fábula social y muy humana, una hermosa mirada a la naturaleza y una superficial observación de los conflictos humanos e ideológicos que rodean esa decena de años, por más que actores como Sancho Gracia, Juanjo Ballesta, Vicente Romero, Antonio Dechent y Carlos Bardem, por ejemplo, cumplan a la perfección. El resultado, con sus pros y sus contras, es un ameno relato entre la ficción y el documental de recomendable visión para público de todas las edades.

LLORÉNS