Una lamentable comedia de amigotes norteamericana, aderezada con una trama de viajes en el tiempo y sustentada sobre temas tan “universales” como la juventud perdida y las segundas oportunidades, que naufraga en todos sus aspectos y que resulta especialmente molesta en su repertorio de tacos, espermatorreas y vomitonas. Huir.
PEDRO URIS |