Mi compañero Pedro Uris se mostró bastante benévolo con la primera entrega de las aventuras de esta bondadosa niñera (La niñera mágica, de Kirk Jones) cuya máxime responsable (guionista, productora y protagonista) es una Emma Thompson convenientemente maquillada —sólo muestra su verdadero rostro en los planos finales— que pone orden y resuelve toda clase de problemas en una familia con el papá en el frente y con cinco maleducados niños dando caña de principio a fin. Moralina de rancio abolengo, personajes irritantes, situaciones caprichosas y gratuitas, y naufragio de vergüenza ajena de unos actores veteranos y experimentados sometidos a las peores muecas, en particular la señora Thompson, la pobre Maggie Smith y los insípidos Rhys Ifans, Ralph Fiennes y Ewan McGregor. Sencillamente inaguantable.
LLORÉNS |