Delirante (parece que esté hecho de cachondeo) documental en torno a la vida y virtudes del sacerdote Pablo Domínguez, decano de la Facultad de Teología de San Dámaso y colaborador del programa La Linterna de la COPE, fallecido a principios de 2009, a los 43 años, en un accidente mientras descendía el Moncayo. Con una narración ligera y “moderna” y opiniones aparentemente plurales sobre la labor de los curas, en realidad el film se convierte en una apología de los valores más rancios de la Iglesia Católica, con una condena explícita del aborto y a favor del celibato sacerdotal. Mortales de necesidad son las escenas en que el optimista narrador nos cuenta que Pablo Domínguez se drogaba todos los días para llevar una actividad desenfrenada: lo hacía con el vino de Cristo y una hostia (muestra a la cámara una botella y una neula). Más rastrero es el testimonio de una joven que iba a abortar porque el ginecólogo le anunció que su hijo tenía graves malformaciones, hasta que este alegre cura le convenció de lo contrario, llevó todo el embarazo y el bebé falleció a los dos días de nacer. Todo muy bonito. Un film propagandístico sobre los curas en general, en un momento de crisis de vocaciones y desprestigio por el escándalo de los casos de pederastia, méritos del fallecido Pablo Domínguez aparte.
VICENTE |