Ramplona adaptación de la novela del periodista Freidoune Sahebjam (James Caviezel, actor que se ha confesado ultracatólico, encarna este personaje), conocedor de la irrupción de la República Islámica en Irán, tras la caída de Sha de Persia (1979) y la entronización del ayatolá Jomeini. Este periodista ha sido testigo de la gran injusticia en algunos países musulmanes de condenar mujeres a muerte por medio del antiquísimo método de la lapidación, tras juicios sin garantías y por “delitos” tan machistas como el adulterio o no servir suficientemente al marido. Sin embargo, las buenas intenciones de la película pierden fuerzas por culpa de una mala interpretación, unos diálogos imposibles y unas situaciones argumentales maniqueas, sin apenas aristas. Más risa provoca ver al marido fanático conducir un llamativo y moderno automóvil descapotable por la miserable aldea, acompañado por una llamativa rubia (se supone que es una prostituta), aunque con velo. No solamente hay que hacer cine de denuncia, sino buen cine.
VICENTE |