Una imagen de LOS CAMINOS DE LA MEMORIA
(3) LOS CAMINOS DE LA MEMORIA, de José Luis Peñafuerte
Contra el olvido

Un documental comprometido con la causa de los republicanos vencidos en la guerra civil (1936-1939) y solidario con las víctimas de la larga post-guerra franquista. El film es una llamada especialmente dirigida a las jóvenes generaciones para que conozcan y no olviden aquella cruel lucha fratricida y para que valoren sus causas y consecuencias: golpe militar contra la legalidad constitucional; miles de detenidos, encarcelados y fusilados, sin dejar de lado la confiscación de bienes, el secuestro de muchos hijos de “rojos”, los tres millones de fichas político-policiales y los numerosos exiliados.
La documentación gráfica procede de cinematecas de todo el mundo, especialmente la referida a los frentes de batalla, la marcha de los derrotados a Francia y los campos de concentración, pero la mayor parte del metraje es resultado del rodaje actual con escenas en una escuela, donde un profesor explica a sus alumnos los acontecimientos históricos, así como entrevistas a familiares de desaparecidos ejecutados y declaraciones de testigos directos como el escritor Jorge Semprùn y el poeta Marcos Ana. Episodio clave del documental, fraccionado a los largo del relato, es el reportaje sobre la excavación de una fosa común con docenas de cadáveres a los que un arqueólogo-forense intenta identificar.
Realizado por José Luis Peñafuerte —nacido en Bruselas en 1973, vuelto con sus padres a España en 1984 y de regreso a Bélgica para cursar estudios de cinematografía— Los caminos de la memoria destaca no sólo por la variedad y riqueza de los materiales utilizados sino por su voluntad de búsqueda de la verdad con criterios objetivos, siempre dentro de lo posible, lo que explicaría la secuencia del aniversario del 20-N en el Valle de los Caídos, todo un homenaje nostálgico a Franco, o la opinión del estudiante sobre la conveniencia de pasar página y olvidar el pasado. Aunque resulta evidente que la intención del film es precisamente la contraria: recordar las barbaridades del fascismo para evitar que puedan repetirse.
Un documental de elevado valor testimonial, realizado con sobriedad y cargado de emoción al que quizás sobren las imágenes simbólicas de los dos luchadores, una referencia alegórica al enfrentamiento de las dos Españas demasiado obvia y elemental.

VANACLOCHA