(1) MÁS ALLÁ DEL TIEMPO, de Robert Schwentker
Amor volátil

Romántica historia de amor (eterno) que juega a capricho con el tema del tiempo, y del espacio, al presentarnos las peripecias de un hombre que posee un extraño gen que le convierte en “un pasajero del tiempo” (Eric Bana, un actor camaleónico que alterna todo tipo de papeles), con las dificultades que esto conlleva para establecer una relación afectiva estable con su pareja (Rachel McAdams, con sus grandes y expresivos ojos, fichada por Woody Allen para su próximo film). Pero no penséis que estamos ante un experimental relato del estilo de los abordados por Alain Resnais en Hiroshima, mon amour o Je t´aime, je t´aime, sino en un sucedáneo de la taquillera Ghost, más allá del amor (1990), de Jerry Zucker, lo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que el guionista es el mismo, Bruce Joel Rubin, que en este caso ha adaptado el best seller de Audrey Niffenegger, La mujer del viajero del tiempo (Grijalbo). El director alemán Robert Schwentker utiliza a su antojo el tema del “regreso al futuro” o el regreso al pasado, desconcertando al espectador, aunque hay que agradecerle que la puesta en escena esté cuidada, sea limpia, y que evite caer en un almíbar demasiado dulzón (escena final).

VICENTE