Noomi Rapace en una escena de MILLENNIUM 3: LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE
(2) MILLENNIUM 3: LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE, de Daniel Alfredson
La venganza de Salander

Lo mejor de la adaptación cinematográfica de la trilogía literaria creada por el escritor sueco Stieg Larsson es la concepción visual del personaje de Lisbeth Salander, magníficamente encarnado por la actriz Noomi Rapace, todo un descubrimiento. Por ello no es de extrañar que los productores estén estudiando la posibilidad de dar continuidad a este personaje para nuevas películas, aunque al margen de la obra de Larsson, ya que la familia no quiere publicar la cuarta entrega de la serie que el autor dejó inacabada al fallecer en 2004 y sin conocer el éxito. Es Salander, a pesar de su diminuta presencia, una auténtica heroína, dispuesta a enfrentarse a una serie de individuos conservadores y machistas, la otra cara de esa sociedad, la sueca, de la que siempre nos ha llegado la imagen de muy civilizada y sensata. Solitaria, callada, extraña, incapaz casi de articular una frase (cuando habla, no tiene pelos en la lengua), tiene que enfrentarse a un cruel pasado desde que era una adolescente. En esta tercera entrega, la del desenlace, culmina toda su venganza con la complicidad, como en las anteriores, de Mikael Blomkvist, el periodista de investigación que arriesga su vida y la de los componentes de la revista, y la ayuda de dos mujeres más: la abogada embarazada que sabe mantener la sangre fría durante el juicio y una expeditiva inspectora de policía. No hay duda de que las protagonistas femeninas son lo más interesante de la serie.
Sin llegar al nivel del primer film, Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes del aire es más compacta que la segunda entrega, que se desparramaba por demasiadas subtramas. Ahora, como se trata de deshacer toda la madeja, el relato es más conciso. Se le puede reprochar, como a las anteriores, el desaliñado estilo de telefilm, la sensación de que el film está realizado con demasiadas prisas, pero no hay duda de que estamos ante un hábil entretenimiento, una mina audiovisual que tendrá su continuación en la serie televisiva que recogerá mucho material descartado y un remake hollywoodense.

VICENTE