Giséle Casadesus y Gérard Depardieu en una escena de MIS TARDES CON MARGUERITTE
(2) MIS TARDES CON MARGUERITTE (La tête en friche), de Jean Becker
La lectora y el gañán

Adaptación de la novela «La cabeza yerma» de Marie-Sabine Roger, convertida en guión por Jean-Loup Dabadie y por el propio realizador, Mis tardes con Margueritte encaja a la perfección en la trayectoria fílmica de Jean Becker, un estilo vitalista y luminoso que se materializa en un cine directo y sencillo que ama presentar con aires de comedia incluso los temas más genuinamente dramáticos.
No es la primera vez que en el cine asistimos a la redención cultural de una persona carente de conocimientos gracias a la labor de otra que, generalmente a través de los libros, abre la mente del ignorante a una visión más amplia y rica del mundo. En esta ocasión Germain (un Gérard Depardieu corpulento, medio analfabeto y bonachón) tiene la fortuna de encontrarse, en el jardín de un pequeño pueblo, con Margueritte (dueña de una amplia biblioteca, personaje encarnado por la veteranísima actriz Gisèle Casadesus). Mediante la lectura de textos de Camus, Sepúlveda, Romain Gary, etc. la anciana facilitará a su oyente no sólo una mejor comprensión de la complejidad del universo físico y humano sino también la capacidad de comprender las palabras y de enriquecer su lenguaje verbal.
Pero no todas las películas de Jean Becker (París, 1933, hijo de Jacques Becker, director de obras maestras como Casque d´or y La evasión) alcanzan el mismo nivel de calidad y a mi juicio en Mis tardes con Margueritte hay un exceso de buenos sentimientos, con una mezcla de emotividad y de afán aleccionador que no llega a convencer. Esta historia bastante convencional y un poco moralizante podrá conmover a muchos espectadores pero esta apelación a un humanismo algo forzado llegará a poner en peligro la verosimilitud de algunos pasajes del relato. Pensemos, por ejemplo, en la melodramática y sorpresiva trayectoria familiar de Germain, en la permanente bondad de su joven y bella prometida o en la solución al problema humano propuesta en el desenlace. Porque una cosa es la mirada optimista y otra la invasión del territorio «rosa».

VANACLOCHA