Jean Dujardin en una escena de OSS 117: PERDIDO EN RÍO
(2) OSS 117: PERDIDO EN RÍO, de Michel Hzanavicius
Parodia chic

Una semana después de comenzar el rodaje de OSS 117 se déchaîne (1963), falleció en accidente automovilístico Jean Bruce, creador del espía Hubert Bonisseur de la Bath (Oss 117), cuyas andanzas comenzaron en 1949. Hasta entonces había escrito 75 novelas sobre el personaje, que continuaron siendo escritas por su esposa (143) y después por sus hijos (24). Las adaptaciones cinematográficas sobre el espía que bien podría ser el hijo bastardo de James Bond y el inspector Clouseau fueron diez hasta los años setenta, pero el personaje se retomó en el siglo XXI, dirigido por Michel Hazanavicius, con OSS 117: El Cairo, nido de espías (2006), siendo galardonada con dos premios internacionales y nominada al César al mejor guión adaptado, y otra se encuentra en producción.
De las aventuras de Bonisseur de la Bath, interpretadas por Jean Dujardin sorprende la perfección de su dirección artística y ambientación, la parodia de tópicos del espía (machismo, egocentrismo, autocomplacencia, apostura), la utilización de malentendidos y otros recursos humorísticos para sacar partido a chistes políticos, sin miedo a revisar tópicos históricos, que no por sencillos son menos eficaces e incisivos, en el caso de OSS 117: Perdido en Río sobre nazis, judíos, la resistencia francesa y los hippies. Sin embargo, el peso del remedo y su distanciación llega a ser excesivo y obliga a una pérdida de fluidez en el relato, que impide ser disfrutado más allá de la permanente referencia a las claves del género de espías listos y atractivos. Así y todo es una propuesta refrescante y original, revisión muy actual, camp por fuera y “enrollada” por dentro.

EVA PEYDRÓ