(1) RAMONA Y SU HERMANA Ramona and Beezus), de Elizabeth Allen
Travesuras bienintencionadas

El filón asegurado de los fans televisivos y una materia prima consistente, como son los clásicos libros infantiles de Beverly Cleary, han sido el punto de partida para crear Ramona y su hermana, adaptación de la novela Beezus and Ramona. Siendo una película destinada al entretenimiento familiar, es natural que el protagonismo lo monopolice un ejemplar de dicha institución, en este caso la niñita Ramona, simpática, imaginativa (las escenas más originales son las de sus fantasías) y en relación amor-odio (la química funciona) con su hermana mayor Beatrice, a quien ella en su media lengua comenzó llamando Beezus. La pareja protagonista es encarnada por la debutante y prometedora Joey King y Selena Gómez, harto conocida por los que frecuentan Disney Channel, seguidores de Los magos de Waverly Place y Miley Cyrus. La alternancia de humor y drama (muere un perrito, el padre se queda en el paro y pierde la vivienda familiar) no acaba de funcionar y resulta un poco esquizoide, así como la acumulación de anécdotas al estilo de Daniel el Travieso, sin un argumento de suficiente consistencia que lo justifique. A veces, los niños suenan como adultos y éstos parecen recitar de corrido sus diálogos. Quien no tema a los clichés y tenga niños poco exigentes que entretenar pasará un buen rato.

EVA PEYDRÓ