(1) TODO SOMBRE MI DESMADRE (Get him to the greek), de Nicholas Stoller
No puedo pasar de ti

Con este “imaginativo” título, que hace referencia al conocido film de Almodóvar, con el que obviamente no tiene nada que ver, se estrena entre nosotros Get him to the Greek, spin off —perdón por el “anglonajo”, pero hay conceptos que han quedado irremediablemente atrapados en el término anglosajón—, o sea, secuela o derivación de un trabajo precedente, Paso de ti (2008) en este caso, a partir de situaciones o personajes secundarios en el original, concretados en la película que nos ocupa en el cantante de rock adicto al sexo que interpreta Russell Brand, copratogonista de la película citada, y el joven fan del mismo a cargo de Jonah Hill, este segundo un secundario en toda regla en aquélla. Ambos convertidos ahora en protagonistas de una comedia “alocada” al gusto de Judd Apatow, productor de ambas e impulsor de los caminos del género en este nuevo siglo, que empalma gamberradas de nuestros chicos, pobremente hilvanadas y muy reiterativas en sus propuestas, con un talante supuestamente transgresor, especialmente en lo que al sexo se refiere, que, no obstante, un desenlace de lo más aplicado y conservador, hay que madurar y asumir las responsabilidades de la vida, se encarga, por si hacía falta, de desmentir. Muy, pero que muy poca cosa.

PEDRO URIS