Robin Harsch y Natacha Koutchoumov en una escena de UN AUTRE HOME
(2) UN AUTRE HOME, de Lionel Baier
El crítico impostor

Segunda película que nos llega de este cineasta de la Suiza francesa —el anterior, Garçon stupide, también me correspondió en suerte la crítica—, una especie de cuento cruel rodado en blanco y negro —algo que actualmente siempre es noticia— y ambientado en el suizo valle de Joux y la cercana ciudad de Lausanne, que tiene como protagonistas a dos críticos cinematográficos, uno un advenedizo y la otra una reconocida redactora del periódico de mayor tirada de la zona, aunque ambos compartiendo vicios o “virtudes” del oficio, tales como el oportunismo y la impostura, y unidos por una relación erótica que aparece plena de dominios, mentiras y servidumbres.
La película goza de una puesta en escena seca y directa, con algunas situaciones que están recreadas de modo ejemplar, sin ninguna concesión (en general todas las escenas de sexo entre ambos, los previos y posteriores incluidos), y también traza con bastante fortuna el proceso de autodestrucción que recorre el poco escrupuloso protagonista, pero adolece de lo forzado de algunos móviles y recursos: no me creo al crítico que durante meses copia palabra por palabra los textos de otra publicación (no es que copie, algo que sí que me creo, es que lo hace literalmente como si estuviera gilipollas), tampoco sus continuos desaires al propietario del pequeño periódico para el que trabaja, ni que éste tenga que esperar para despedirlo a la confidencia de la dueña de la sala de cine del pueblo, que por otra parte se ha “encontrado” con una revelación muy conveniente para los intereses de la historia, tampoco comprendo a qué viene toda la pequeña subtrama del zorro atropellado, y aunque me creo eso de los finales abiertos y los desenlaces que cortan por lo sano cuando estiman que ya se ha contado todo, el final de esta película me parece un tijeretazo arbitrario... porque leer en el mismo que la madura Bulle Ogier, setenta años e interpretándose a sí misma, pretende abrir con el protagonista el mismo ciclo erótico que éste ha padecido con la niña de papá metida a crítica me parece todavía peor.

PEDRO URIS