EL HUEVO DE COLÓN – CUÉNTAME COMO PASÓ

EL DÍA en que Eduardo Zaplana tenía que declarar ante la magistrada del Juzgado de Instrucción nº 8 de València, tras su detención en la denominada Operación Erial, según informaba el diario Levante/EMV del pasado 25 de mayo, hubo un rifirrafe entre el letrado Íñigo Segrelles -que acompañaba a la familia del investigado por blanqueo de capitales, entre otros presuntos delitos-  y alguien del círculo del expresident.

OTRO LETRADO, Santiago Milans del Bosch, bajó a los calabozos “para que Zaplana le diera la venia, para sustituir a Segrelles como su letrado en la causa”, según dicho periódico. Como el apellido del primer abogado nos suena, nuestro equipo de investigación dirigido por el sagaz reportero Eduardo Indra, ha hecho algunas averiguaciones interesantes.

SANTIAGO MILANS DEL BOSCH es sobrino del teniente general Jaime Milans del Bosch, uno de los cabecillas golpistas del 23-F de 1981, condenado a 30 años de prisión y expulsado del Ejército. Ello no debe suponer ninguna deshonra. Hubo militares fascistas cuyos hijos e hijas les salieron “ranas”, comunistas, socialistas, anarquistas…

ESTE abogado fundó despacho en Valencia 2016. Antes fue juez de Instrucción en Mataró, Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, además de magistrado de la sala de Lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, entre otros puestos. En 1997 decidió pasar al sector privado ejerciendo como abogado y socio en Cuatrecasas, uno de los despachos más importantes de España.

ALLÍ se convirtió en abogado especializado en prevención de blanqueo de capitales. Ha escrito varias obras al respecto e impartido cursos. Forma parte de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y es miembro de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales del Consejo General de la Abogacía Española. Como se conoce el percal, le viene como anillo al dedo a Zaplana, aunque al revés.

VAMOS a viajar a sus años de juventud. Para ello está la hemeroteca. En el diario El País (12/11/1981), leemos en un titular: “Fuerza Nueva estudia la expulsión de sus filas de un sobrino de Milans del Bosch. Detenido en dos ocasiones por actividades violentas”.

Y CONCRETABA: “Santiago Milans del Bosch fue detenido en diciembre de 1978, junto con otro ultraderechistas más, como presunto autor de agresiones a un grupo de militantes del desaparecido Partido del Trabajo de España, que participaban en una manifestación en Madrid”. Militaba en la sección juvenil de Fuerza Nueva. El partido de Blas Piñar ya apostaba, al parecer, por vías más pacíficas.

TRES años después (30/4/1984) El País titulaba: “Santiago Milans del Bosch y otros tres ultras serán juzgados hoy por la Audiencia Nacional”. Y narraba: “Santiago Miláns del Bosch y Jordán de Urries (sobrino del exteniente general golpista), Francisco José García Ruiz, Luis Alfonso Esteban rebollo y Rafael Hernández Merino serán juzgados hoy en la Audiencia Nacional, acusados del asalto perpetrado en un bar de Valladolid y causar heridas con arma de fuego a un cliente”.

EXPLICABA los hechos. “Según las conclusiones provisionales del fiscal, García Ruiz, Esteban Rebollo y Milans del Bosch (este último en rebeldía) se dirigieron el día 6 de enero de 1981 al bar El Largo Adiós, de Valladolid, armados con una barra de hierro, una pistola y un cóctel molotov… García Ruiz rompió la cristalera con la barra de hierro, por donde Miláns del Bosch arrojó el coctel molotov, que no hizo explosión, por habérsele olvidado encender la mecha”.

“ESTEBAN Rebollo comenzó a disparar contra las personas que se encontraban en el local e hirió a Jorge Ignacio Simón Escribano. Este recibió un disparo en la cabeza y otro en la región lumbo-sacra. Ha tardado dos años en curarse y le ha quedado como secuela una paraplejia con pérdida de los movimientos de la pierna derecha”. Era estudiante de Derecho y sucedió en la tarde del 6 de enero del 81.

PERO como a nuestro reportero puntero Eduardo Indra le parecía algo inverosímil (o sea, muy fuerte) que, posteriormente, Santiago Miláns del Bosch llegase a juez con estos antecedentes, ha llegado a la conclusión de que fue su hermano Alfonso el que participó en este atentado. Fue declarado en rebeldía y se alistó a la Legión. Seguramente, El País confundió los nombres.

A PESAR DE ELLO, el ahora abogado de Zaplana, fue juzgado por tenencia ilícita de armas y encubrimiento de un homicidio frustrado. El fiscal solicitaba para él seis meses de arresto mayor y tres años de prisión por cada uno de los presuntos delitos. Fue absuelto con fecha 11 de octubre de 1985.

LA SENTENCIA reconocía que Santiago recogió en Valladolid unas bolsas que, entre otros efectos, contenía la pistola utilizada en el asalto y que dijo haber arrojado al río Duero, a su paso por Tordesillas. La Audiencia Nacional entendió que Santiago “obró movido por sentimientos de fraternidad hacia su hermano Alfonso, por lo que hay motivos para excluirle de responsabilidad”.

EN ESAS fechas, Santiago Milans del Bosch ya había aprobado las oposiciones de juez. Sin antecedentes personales, a los 27 años fue nombrado nuevo titular del juzgado de Instrucción nº 1 de Mataró. Luego vino su meteórica carrera, hasta establecer despacho propio en Valencia

EN 2016 DECLARÓ: “Existe un abuso político en la implantación de la Ley de Memoria Histórica. Hay  actuaciones de colectivos  ideologizadas y prevaricantes que buscan el amparo de la llamada Ley de Memoria Histórica para denigrar, borrar, alterar y corromper la historia de España, llena de aciertos y errores, que forman parte de nuestro patrimonio histórico, vital y cultural”.

Y EN OTRO momento afirmó: Los letrados defensores pueden colaborar para acabar con esa práctica (blanqueo de capitales). Debemos identificar al cliente, saber cuáles son sus motivos y, tras esta evaluación, abstenernos de este tipo de causas”. La cuadratura del círculo. Magnífico trabajo el de Eduardo Indra y sus muchachos.

 

El abogado del diablo

Escrito por
More from Redacción

SUMMERTIME DE SUSANA FORTES

En salvaje compañía Por Susana Fortes Me acuerdo de las cerezas del...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *