Si bien es cierto que la pulsión de muerte ha alimentado generosamente al cine y la literatura, también lo es que la habilidad para hallar un resorte vital en medio de la penumbra ha dado origen a infinidad de obras literarias y cinematográficas. Hay una escena en la película Horas de luz que resulta paradigmática en este sentido. Alberto San Juan interpreta a un recluso que encuentra en el dibujo una válvula de escape. Las paredes de la cárcel son sus grandes enemigas, pero en un momento determinado surge la posibilidad de transformar ese vínculo. Un funcionario de prisiones le propone utilizar el muro como lienzo y el preso pasa del odio a la complicidad en su relación con la enorme tapia que lo separa de la libertad.
La creatividad no sólo ha ayudado a muchos hombres y mujeres a soportar condiciones de vida muy duras, sino también a encontrar la fuerza suficiente para cambiarlas. Por eso barrunto que, en ocasiones, la pulsión de muerte no es más que la consecuencia de subestimar el poder de la imaginación. Salvando las distancias, me parece oportuno traer a colación la iniciativa Murart, puesta en marcha en Alicante para decorar con grafitis diversos espacios urbanos.
La quinta edición de Murart ha comenzado a dar color al muro de uno de los institutos más antiguos de Alicante. El gran poeta Miguel Hernández y el científico Jorge Juan sirven de inspiración a los jóvenes alicantinos de entre 14 y 18 años que se inscribieron en el programa con el único requisito de poseer conocimientos básicos de dibujo. El mural quedará terminado el próximo 17 de enero y se sumará así a entidades como el Centro Especial de Adultos Giner de los Ríos, el Centro de Menores Lucentum, el Colegio Público Emilio Varela, el Aula del Benacantil o las asociaciones de vecinos Nou Alacant y de comerciantes de plaza de Argel.
De esta manera, la empresa adjudicataria del servicio de recogida de residuos y limpieza urbana de Alicante, Inusa, se ha aliado con su enemigo al promover esta iniciativa y ambos han obtenido ventajas con el pacto. Inusa porque reduce la superficie urbana que hay que limpiar regularmente y los jóvenes porque dejan de ser considerados vándalos por las autoridades locales y ven cómo su modo de expresión, otrora rechazado y castigado, es ahora valorado y reconocido.
Uno de mis grafitis favoritos de esta ciudad constituye la mejor representación de la alineación que he encontrado en la calle. En la imagen aparece un hombre que se dispone a comerse sus propios sesos haciendo uso de una cuchara y un tenedor. Cuando voy a la peluquería y hojeo las revistas del corazón, plagadas de rostros desconocidos para cualquier persona ajena al mundo del cotilleo, pienso en esa pequeña obra de arte urbano. Porque esos personajes que alardean desde el papel cuché de títulos nobiliarios y de lujosas mansiones, y que presentan a sus retoños envueltos en raso y puntilla, saben que jactarse en público de privilegios que huelen a rancio todavía sirve para adormecer conciencias. Saben cómo unirse al enemigo, pero no para que ambos obtengan ventajas con el pacto. Eso del reparto nunca fue con ellos.
Por eso celebro que Televisión Española elimine en 2010 el programa sobre la vida de los famosos y la crónica de sucesos que viene ocupando las tardes de TVE-1 desde hace 15 años. Y espero que La 2, ya sin el lastre de la publicidad, se convierta en un referente de televisión pública tal y como promete la nueva ley de financiación de RTVE. Un canal destinado a los debates parlamentarios, abierto a todos los grupos políticos, sindicales y sociales y a las minorías, que impulse la participación ciudadana y el buen cine, es un regalo que hay que incluir en la carta a los Reyes Magos.
MARTA CASTILLO |