CÓMO NO PERDER AMIGOS EN EL FACEBOOK
 

Querido Frank: Muy sugestivo me parecen los contenidos del libro de Sandra Uve, pero no sé si le encontraré aplicación práctica a “Ponme la mano aquí”, ya que me rijo por la advertencia museística “mirar y no tocar”, más adecuada al nombre con el que firmo estas cartas. Leyendo lo que cuentas sobre Sandra Uve, pienso que la gente escribe sobre cosas muy raras. Y no lo digo por Sandra ni tampoco por nosotros dos. Estoy pensando en el Facebook, esa concurrida red social a la que me invitasteis a entrar Eva Peydró, Guillermo Calvo y tú hace unas semanas. Ya sabes que soy una persona adictiva, pero nunca pensé que acabaría pendiente de cuántos amigos tengo en cada momento y de los disparates que escribimos todos para llamar la atención en la red.
Como bien sabrás, Facebook es una red social de pesca (se trata de tirar el anzuelo para ir pescando amigos, conocidos o incautos en las procelosas aguas de Internet) mediante la cual puedes recuperar el contacto con antiguos condiscípulos de los Padres Salesianos, comentar con los colegas el último botellón en el parking de la discoteca del polígono, cotillear las fotos familiares de tus compañeros de curro o intentar ligar con las amigas de tus amigos. Facebook es también una feria de vanidades en la que exhibicionistas, narcisos y mirones dan rienda suelta a sus más inconfesables pulsiones a través de sus fotografías y comentarios. Uno de los apartados que mejor refleja los deseos y aspiraciones de la gente es el estado, un espacio en el que puedes informar a tus amigos sobre lo que estás haciendo o sobre tu ánimo en ese momento. Veamos unos ejemplos:
Borja se está probando unos esquís que piensa estrenar el fin de semana en Baqueira.
Carlota se recupera de la fiesta privada de Francis en la Pasarela Cibeles.
Cayetano está feliz tras su nombramiento como consejero de Sustracciones y Contratas
Rebeca is coming from NYC.
Vanessa recuerda que hoy es la despedida de soltera de La Jenny. No olvidarse, tías, de que debemos pasar antes por el sex-shop para recoger su regalo.
El Greñas busca un coleguilla que le pase unas entradas para lo de Iron Maiden.
Lagarterana Queen se siente como una perra después de haberle robado el maromo a La Perdición.
Francisco José indignado con el juez Garzón por el acoso judicial al PP.
William Guillermo recién sale del locutorio para tomarse unos tragos en el Rincón Paisa con los compadres.
Ezequiel se va de fin de semana con la parienta y los churumbeles al apartamento de sus suegros en Cullera. Menudo rollo más chungo sin poder pillar farla.
Precisamente mi primo Ezequiel, el que tiene la fontanería en el pueblo y al que nunca debí aceptar como amigo en Facebook, me puso hace unos días en una situación delicada. Como ya sabes, el muro es la zona pública de Facebook, donde lo que escriben tus amigos puede ser leído por todos tus otros amigos. Me puse a temblar cuando leí que Ezequiel había escrito en mi muro lo siguiente: “Oye, primo, ¿aquí se folla o no se folla? He visto las fotos de un par de amigachas tuyas que parecían bastante cachondas y les he pedido ser su colega, pero las muy pijas no me han respondido. Joder, primo, me dijiste que lo del Facebook servía para follar como un descosido y yo aún no he mojado el churro”.
El pobre Ezequiel no sabía aún que el muro es un espacio donde debes procurar ser discreto. Si quieres escribir algo con carácter privado a un amigo, hay disponible un servicio de mensajes, que funciona como un correo electrónico. A mi primo, sin embargo, no parece importarle que la gente lea sus ocurrencias procaces en mi muro. Es más, creo que disfruta llamando la atención y dejándome en evidencia, está convencido de que resulta gracioso, no le importa haber colgado unas fotos en las que posa borracho y en calzoncillos en la mili y mantiene la esperanza de encontrar un alma gemela femenina que se atreva a aceptarlo como segundo amigo (el primero y único soy yo.) Bueno, Frank, seguimos en contacto, ya he visto los nuevos enlaces que has colgado en tu Facebook. Por cierto, ¿Se te ha agregado como amigo un tal Prudencio Amador Rosales que se define como “un corazón solitario en busca de una romántica amistad masculina”? Ya me contarás.

CASTO ESCÓPICO