Querido Frank: Espantado me quedo con la historia de Lesly Kiss, a la que casualmente vi hace un par de semanas confesándose con Jaime Cantizano en “¿Dónde estás Corazón?”. Supongo que salir en programas de cotilleos le servirá a la sufrida Lesly para aliviar sus penas, promocionar su libro y cobrar una módica exclusiva.
Por eso, entre mis marcianos favoritos figura ahora Kim Jong II, el malvado dictador de Corea del Norte y ocasional productor de cine de serie Z. Como sabrás, Kim Jong II ( conocido en su país como el “Amado Líder”) sucedió a su padre Kim II Sung (el “Gran Líder”), como secretario general del Partido Comunista y Jefe de Estado de Corea del Norte. Lo que demuestra que se puede ser comunista y monárquico al mismo tiempo. Como el régimen totalitario de Corea del Norte sigue anclado en el culto a la personalidad, los datos biográficos oficiales del “Amado Líder” aparecen falseados y mitificados de tal modo que su nacimiento (el 16 de febrero de 1942 en el monte Paetku) fue presagiado por una golondrina y señalado con la aparición de una nueva estrella en el cielo y un doble arco iris sobre la montaña. Lo que demuestra que se puede ser comunista y creer en cuentos chinos o coreanos. Nadie puede poner en duda que Kim Jong II es un tirano cruel y despiadado, que mantiene a Corea en una paranoica situación de ostracismo internacional y que amenaza al mundo con sus pruebas nucleares como si fuese un malévolo científico loco. Sin embargo, esta caricatura oriental del Gran Hermano de Orwell tiene detalles exquisitos que no pueden dejar de conmoverme en mi condición de beodo confeso: el “Amado Líder” tiene repartidas más de diez mil botellas de vino entre las bodegas de sus diecisiete palacios y anualmente gasta medio millón de euros en el coñac francés Hennessy, mientras yo tengo que conformarme con zamparme el modesto brandy Convidado de Baco de Mercadona.
Su pasión por el cine no es menos sorprendente. Kim Jong II posee una colección personal de veinte mil vídeos, se declara admirador de Elizabeth Taylor y entre sus películas favoritas figuran las sagas de Viernes 13, Rambo, James Bond y Godzilla, además del cine de acción de Hong Kong. Esta cinefilia enfermiza le llevó en 1978 a secuestrar al director surcoreano Shin Sang-ok y a su mujer, la popular actriz Choi Eun-hee, para que construyesen las bases de la industria cinematográfica en Corea del Norte. Durante los ocho años que permaneció secuestrado, Shin Sang-ok llegó a rodar junto a su mujer siete películas en las que el propio dictador norcoreano ejerció de productor ejecutivo. De aquella forzosa colaboración destaca la monster movie Pulgasari (1985), que tiene como protagonista a un monstruo muy similar al japonés Godzilla y que está ambientada en la Corea rural del siglo XIV. El argumento no puede ser más demencial: Encarcelado por un malvado rey, un herrero crea un muñeco de arroz que al entrar en contacto con una gota de sangre, cobra vida y crece a medida que come acero. Ya convertido en un monstruo gigantesco, Pulgasari lidera una revuelta campesina contra el rey. La película se concibió como un canto a la revolución y la lucha contra la opresión capitalista, pero Pulgasari tan sólo es notable por sus irrisorios efectos especiales y la chapucera confección del monstruo. Tras burlar a sus captores y pedir asilo político en Viena, durante un viaje de negocios en 1986, Shin Sang-ok dirigió en Hollywood algunas de las secuelas de la saga de la comedia de artes marciales 3 Ninjas.
Pese a la nula repercusión internacional de sus películas de serie Z como productor (tan sólo Pulgasari es conocida en Occidente), Kim Jong II ha seguido persistiendo en su empeño de hacer cine, pero desde una perspectiva más convencional. El año pasado se estrenó en París The Schoolgirl’s Diary, un drama costumbrista de inflamada propaganda a favor del régimen norcoreano sobre una adolescente que se enfrenta a los valores tradicionales de sus padres, un matrimonio de ejemplares comunistas. Sin aparecer en los créditos, el dictador norcoreano participó en el montaje y escribió el guión de la película. Tampoco es un dato muy sorprendente, puesto que el propio Franco escribió el guión de Raza bajo el seudónimo de Jaime de Andrade. Si te apetece aproximarte a los delirios cinematográficos de Kim Jong II, que por cierto es el villano de Team America: World Police (2004) de Trey Parker, puedes pillar Pulgasari en el canal de cine de Google en Internet. Un abrazo.
FRANK LASECCA |