Sandra Uve presenta el magacín mensual "Mundo X" (Foto: Turia).
EL PORNO YA NO SE VE CON RAYITAS
 

Querido Casto:
Me alegra volver a saber de ti después de un verano del que tengo sólo un recuerdo permanente: no parar de sudar por causa de las elevadas temperaturas que hemos soportado a lo largo de más de tres meses. No sé muy bien a qué se debe que cada vez haga más calor, pero desde que Al Gore se dedica a ganarse la vida dando conferencias sobre el cambio climático la naturaleza parece haberle hecho caso.
El caso es que, por culpa de ese calor, he desarrollado un insomnio crónico que me impide acostarme todos los días antes de las tres de la madrugada. En verano estaba muy bien, porque dormía fresquito y aprovechaba las únicas horas en que soplaba algo de aire. Además, los viernes me servía como excusa para ver las películas porno del Plus, que todavía mantienen cierta dignidad en un tiempo en el que lo que se filma por ahí da bastante pena. El problema es que ha acabado el verano y, aunque hayan llegado las lluvias y las temperaturas suaves, mi insomnio permanece, de manera que conservo mi tradición de acostarme tarde.
En una de esas noches en vela descubrí que Canal + ha necesitado 20 años para darse cuenta de que era la cadena adecuada para hacer un magacín dedicado al cine porno. Hace unos meses se celebró el vigésimo aniversario de la puesta en funcionamiento del canal y, en consecuencia, del comienzo de las emisiones de películas X en la televisión. El añorado Carlos Aured, director mítico de películas de serie B, clasificadas S y otras etiquetas alfabéticas, fue durante más de diez años el responsable de la programación pornográfica de la cadena y en ello se empeñó con dedicación y rigor. Aured programó noches temáticas en las que enseñó al neófito público español cuáles eran las últimas tendencias del X moderno (recuerdo especialmente una dedicada a Andrew Blake y John Stagliano que nos desveló los dos grandes subgéneros que dominarían el porno en las dos décadas siguientes) y rescató del túnel del tiempo algunos de los grandes clásicos de todos los tiempos, como Garganta profunda, Tras la puerta verde o Historia de Joanna. Aured también tuvo tiempo antes de su jubilación, en 2002, para marcar un hito en la historia del porno español, ya que, en diciembre de 1995, logró que una película X española se viera por televisión. Me consta que, durante años, había más de 20.000 personas enganchadas al Plus, aunque no tuvieran descodificador y lo tuvieran que ver con rayitas en la pantalla.
Tras el retiro de Aured, la noche del porno en el Canal + perdió sustancia. La crisis del sector, la transformación del canal en plataforma digital (lo que eliminó las rayas y multiplicó los contenidos eróticos, aunque ya no en abierto) y el escaso interés por convertir el porno del Plus en un acontecimiento del mismo calibre que otras apuestas de la cadena convirtieron la noche del viernes en un aburrido rosario de películas cortadas por el mismo patrón. Para colmo, la cadena creó una especie de código ético para comprar las películas, lo que obligó a las productoras españolas a someterse a sus caprichos si querían que sus filmes se exhibieran por televisión de pago. Se convirtió en un perro del hortelano que ni hacía gran cosa por el sector ni le impedía avanzar en otras direcciones.
Ahora, cuando la cadena y su porno de los viernes cumple 20 años, Canal + estrena Mundo X, un magacín mensual de media hora de duración, presentado por Sandra Uve y realizado por Pedro Temboury, que reproduce el formato de Le journal du hard, su hermano en el canal homónimo francés que funciona desde hace más de 15 años y que ha tenido como conductoras a Zara Whites o Clara Morgane. Sandra Uve, con su desparpajo y conocimiento del medio, es el alma de este espacio que contiene noticias, reportajes, entrevistas y piezas temáticas sobre el mundo del cine X y que ha tomado el relevo de Todos ahhh 100, el programa que La Sexta dejó de emitir el pasado mes de mayo y que fue el primero en informar sobre cine porno y sexo en la televisión española.
Un saludo.

FRANK LASECCA