Pau Vergara, Manuel Huerga, Lucas Soler y Carlos Pérez de Ziriza en la presentación de UN INSTANTE PRECISO (Foto: García Poveda).
ENCUENTROS EN EL TERCER DESFASE
 

Querido Frank: Lamento haberme olvidado del educado estilo epistolar que mantenemos en esta sección, pero en octubre he ido “de culo”, “follado” o “como puta por rastrojo”. Pese a su aspereza coloquial, estas expresiones populares definen perfectamente nuestra frenética actividad desde aquel momento en el que tú y yo empezamos a colaborar con la Mostra de València, junto a Antonio Lloréns, gracias a la invitación de su nuevo director, Salomón Castiel, que deseaba recuperar el prestigio y las esencias cinematográficas del festival y abrirlo a la ciudad. En ese propósito compartido por todos de resucitar la Mostra, nos hemos dejado la piel, el escaso cuero cabelludo, varios kilos de peso y nuestra quebrantable salud de maduritos estresados. También han acabado extenuados los compañeros de la organización, desde el propio Salomón, Javier Bellot, Jesús Díaz, Lloréns, Elena Escribá y Zouhair Dawalibi, hasta las chicas Mostra de siempre (Reina, Paqui, Isabel), las turbinas de producción (Quique Sospedra, Marcos Campos, Laura Pérez Vehí) y el aparato de prensa (Guillermo Gómez Ferrer, Desirée Tornero, Iván Bas). Todos se han esmerado en su trabajo, para que la Mostra recupere seriedad, coherencia y rigor. Caray, qué serio, pelotero y aburrido me he puesto; si es que a veces me expreso como un político local o como su hombre de color.
Tal vez algún lector de la Turia sepa que se nos encomendó moderar (qué verbo más inadecuado en mi caso) los encuentros diarios sobre cine en el Fórum de la FNAC. Como mi carácter es eminentemente berlanguiano, me encargué yo de ejercer de guardia urbano en el debate sobre la figura de Carlos Berlanga (magnífica la exposición y el catálogo de la Mostra sobre su desconocida obra como pintor e ilustrador). En esta charla nostálgica entre amigos, intervinieron Pablo Sycet, Rafa Cervera, Julio Pérez Manzanares, Jorge Berlanga (hermano de Carlos) y el locuaz pintor Sigfrido Martín Begué. También moderé la presentación del libro Viva Berlanga, un compendio de testimonios de amigos actores y directores sobre el propio Berlanga. Fue un placer compartir micrófono (y antes mantel y luego copas) con Luis Alegre, Diego Galán, Javier Rioyo, José Luis García Sánchez y Manuel Hidalgo, todos ellos eminentes berlanguianos. Desde el público, recordaron a Berlanga sus hijos José Luis y Jorge, Jesús Franco, Violeta Cela y Antonio Gamero. Todos participarían luego en la gala de homenaje del Olympia, en la que se proyectó el documental Por la gracia de Luís de José Luís García Sánchez. En la gala demostré mi experiencia como camillero de Lourdes, prestando apoyo motriz a las viejas glorias del cine que se desplazaban en silla de ruedas o muletas.
Un carácter más petardo tuvieron los encuentros sobre cine y moda (Carlos Díez, Paco Delgado, Carles Gámez, Javier Calvo) y sobre cine barato, con nuestros amigos de insensata juventud (ahora de resignada madurez) Manuel Valencia, Manuel Romo, Borja Crespo y la radiante Sandra Uve. Más cinéfila resultó la presentación de Mi vida artística. Memoria de Pepe Isbert y Americanos, os saludamos con alegría. Una aproximación a Bienvenido Mr. Marshall, de Kepa Sojo, que intervino en la FNAC, junto al actor Tony Isbert y Jesús Antonio López, director de la Filmoteca de Albacete, que ha editado ambos libros.
Ya con la batería descargada y sin retrovisor, alcancé a llegar al encuentro en la FNAC y la posterior presentación en el Instituto Francés del documental Un instante preciso, de Manuel Huerga, centrado en una gira por Barcelona del cantautor Jorge Drexler. Además del propio Huerga, intervinieron en la FNAC nuestros compañeros Pau Vergara y Carlos Pérez de Ziriza. Un encuentro entre amigos, porque Huerga ha tenido una especial vinculación con la Turia y con el propio Pau. El punto final a mis actos protocolarios fue la presentación nocturna en el Cinestudio d’Or de la “Noche de Friki Films”, la productora sobre la que escribías la semana pasada. Me junté con una peña muy divertida, conformada por el productor Ignasi Lamarca, Toni Nievas (Deshielo), David González (Los maravillosos) y los valencianos Cristian Font, Javier Batalla y Pascual Ibáñez con su serial de cortometrajes Dos primos muy primos. Después de la sesión golfa, me los llevé a todos a La Lola, donde se celebraba la fiesta del cine español, y acabé con mis huesos y con mi hígado quejumbroso en Radio City. Pero de las fiestas y los premios del cine español, así como de otros encuentros, deberías hablar tú, que estuviste más implicado en su organización. También deberías contarme la próxima semana quiénes eran todos esos actores polluelos que causaban estragos entre las adolescentes en la alfombra roja de la Mostra y que al parecer trabajan en series como El Internado (¿o era El Orfanato?), Amar con los huevos revueltos, Cuéntame qué te cobró, Los hombres de Paco Camps o Sin tetas no hay química física. Salvo a la dulce Nerea Camacho de Camino, te juro que no conozco a nadie, pero hay que reconocer que los chavales le dieron vida a un festival como la Mostra que necesitaba renovarse y rejuvenecer. Un abrazo mostrenco.

CASTO ESCÓPICO