Fernando Gómez Cologmer, entre otros, participará en el curso universitario sobre la historia del Valencia CF (Foto: Turia).
EL VALENCIA VA A LA UNIVERSIDAD

La escasez de elementos literarios, artísticos, cinematográficos o científicos ha mantenido alejado al mundo del fútbol del ámbito universitario durante décadas. El fútbol, como deporte, no poseía el empaque suficiente como para tener siquiera la más mínima relación con la universidad y dicho rechazo era recíproco. Si a la universidad sólo le interesaba el fútbol como disciplina recreativa, y por tanto residual, de su actividad docente, para las gentes del fútbol la universidad, sencillamente, no existía.
Ese mutuo desprecio entre los universitarios y los futbolistas se manifestó en España principalmente durante la dictadura franquista. Los intelectuales, que consideraban que el fútbol era el “opio del pueblo” con el que el régimen adormecía conciencias, dieron la espalda a este deporte, incluso en su vertiente de espectáculo, hasta bien avanzada la década de los sesenta, cuando escritores como Manuel Vázquez Montalbán comenzaron a publicar artículos en los que hacían una lectura sociológica de la realidad futbolística. Si los intelectuales odiaban el fútbol, al menos de boquilla, los futbolistas odiaban la intelectualidad por una cuestión práctica: con el auge del profesionalismo, los estudios eran innecesarios para labrarse un porvenir. Así, los campos de fútbol se llenaron de semianalfabetos que apenas sabían articular tres palabras seguidas en una entrevista y, cuando un futbolista compaginaba partidos y entrenamientos con una carrera universitaria, caso de Pérez-Payá, Gárate o Calleja, era una excepción a la norma. Estas excepciones no sirvieron de ejemplo para la mayoría de sus compañeros y la vida convirtió a muchos de ellos en juguetes rotos.
Pero aquellos eran tiempos en los que el fútbol, pese a generar mucho dinero, no era tomado excesivamente en serio por nadie. A nadie se le ocurría pensar que el fútbol pudiera ser un motor económico, cultural o social en una comunidad, que contuviera elementos antropológicos o que diera pie a obras literarias y artísticas. Y ni mucho menos que las jugadas, las tácticas y los movimientos de los jugadores pudieran tener un fundamento científico o matemático. Lo que no ha cambiado, sin embargo, es el perfil del futbolista. Con la absoluta profesionalización del fútbol, los jugadores se convierten en millonarios a los 18 años, la edad en la que deberían plantearse comenzar una carrera universitaria, e incluso sus progenitores apuestan por una educación totalmente orientada al fútbol, obviando cualquier otro tipo de estudios, desde muy jóvenes. El resultado es ese clon de futbolista que se repite delante de un micrófono con sus “qué duda cabe” o “pienso de que”.
Los tiempos cambian y la primera iniciativa que pretende unir universidad con fútbol se pondrá en marcha dentro de un par de semanas por medio de una iniciativa conjunta entre el Valencia C.F., The Academy y la Universitat de València. Nuestro compañero Alfonso Gil tutela una asignatura, impartida en 30 horas lectivas que corresponden a tres créditos, que, con el título “Historia del Valencia CF”, hará un repaso de los 90 años de historia del club más representativo de la Comunidad Valenciana desde todos los puntos de vista posibles. Desde su influencia en la sociedad valenciana hasta su repercusión en los medios de comunicación, pasando por una lectura de su presente y su futuro, un repaso a la historia de la entidad o de su estadio o las estrategias económicas y financieras de una institución con tanto calado en nuestra sociedad que es capaz de movilizar a los políticos para modificar planes urbanísticos o efectuar trueques de parcelas edificables. Periodistas como Luis Furió, Salvador Enguix, Paco Lloret o Paco Nadal, historiadores como José del Olmo, ex futbolistas como Fernando Giner o Salvador González “Voro”, o directivos como Manuel Llorente y Fernando Gómez se convertirán, del 2 al 30 de noviembre en docentes para explicar, desde la cátedra universitaria, que el Valencia, parafraseando al Barcelona, también es más que un club. Es objeto de estudio en las aulas debido a su calado en la sociedad valenciana.

PACO GISBERT