El 25 aniversario de la promulgación de la Llei d’Ús i Ensenyament del Valencià, también conocida como Llei d’Abús del Valencià, ha sido aprovechada por una parte de sus contemporáneos para adecentarse la biografía y propagar verdades a medias, mentiras descaradas, omisiones interesadas y si cuela, cuela. Es el caso del vídeo producido por Vilaweb-tv, algo tendencioso, puesto que de políticos, además de Ciprià Ciscar que aparece como padre fundador, sólo sale Enric Morera, del Bloc. Los demás (EUPV, Iniciativa, Els Verds o Esquerra Republicana) no existen. Los testimonios más críticos son los de Diego Gómez (Escola Valenciana), Toni Gisbert (Acció Cultural) y el sociólogo Toni Mollà. Reproducimos y precisamos algunos pasajes del reportaje, muy recomendable, localizable en Internet.
Ciscar: «És una llei que recollia tot lo millor possible que es podia realitzar en aquell moment». Imposible verificarlo, porque aun gobernando con mayoría el PSPV-PSOE, no se atrevió a más.
Honorat Ros (AVL): «La llei va ser revolucionària. Una llei que vol implantar-se a l’ensenyament i solament té dos mil professors amb certa capacitació. Una llei que solament tenia sis llibres autòctons per a ensenyar». Falso. La LUEV nunca fue una ley revolucionaria. Y antes que ella, cuando el Consell Pre-autonòmic, el diputado ilicitano Josep-Lluís Barceló (1935-1994) promulgó el decreto de bilingüismo y el plan experimental de enseñanza del valenciano, pese a los muchos problemas que le creó (militaba en la UCD). Muchos colegios que ya impartían enseñanza en valenciano recibieron cobertura legal, así como los colectivos de enseñantes, que elaboraban su propio material didáctico. En catalán normativo y sin necesidad de «académicos».
Rosa Serrano (editora): «La posada en marxa d’un sector editorial important va nàixer arrel d’haver posat en marxa la transformació derivada de la LUEV». Falso. Antes de 1983 ya existían conocidas y solventes editoriales que divulgaban obra en catalán. Cosa distinta, antes y ahora, son los índices lectores.
Ciscar (conseller de Joan Lerma): «Hui, si algú pensara a fer modificacions, tindria que pensar molt bé si la modificació hauria d’anar avant o arrere». Se nos ha vuelto determinista el diputado socialista. ¿Y por qué no podría modificarse para mejorarla? ¿Por qué habría que pensárselo, llegado el caso?
Toni Mollà (sociolingüista): «No té (la LUEV) règim sancionador. Per tant, cap validesa legislativa jurídica, més enllà de l’efecte simbòlic d’inaugurar la política lingüística oficial». Con los tibios resultados que muestran las estadísticas.
Enric Morera (líder del Bloc): «Si Catalunya haguera tingut només governs del PP o del PSC, la situació seria catastròfica». Falso y demagógico. El PSC no es el PSPV-PSOE. Más aún, frente al intento del gobierno pujolista de CiU de implantar una doble red educativa (como sí que estableció el PSOE en el País Valenciano), PSC, PSUC y movimientos de renovación pedagógica, como el que lideraba Marta Mata (del Rosa Sensat), lograron parar aquella aberración y consolidar una única red educativa pública y en catalán.
Conxa Gómez (directora general d’Educació. PP): «Una situació històrica no es cambia d’un dia per a l’altre». Tiene razón. Y con el PP, ya se ha visto, en lugar de avanzar, se retrocede.
Toni Mollà: «La doble xarxa (línies en valencià i en castellà) és un error. Amb l’allau de gent immigrada, s’està recarregant la xarxa pública i les escoles de línia en valencià han esdevingut ‘línies ètniques’ per a gent que fuig dels immigrants. És greu per al qui defensa l’espai públic com a espai de cohesió social”.
Ciscar (sobre la creación de Canal 9): «La emissió de TVV tenia una part en valencià i una altra que no ho és. Alguns demanarem que fóra tot (en valencià), però prevalesqueren altres criteris». Apúntate un ocho. Por eso, su representante (de Ciscar) en el consejo de RTVV, la ex inspectora educativa Marina Gilabert, nunca soltó una palabra en valenciano, ni reivindicó, ni reclamó, ni se peleó jamás de los jamases por aumentar la presencia del valenciano en la radiotelevisión pública. Eso sí, viajar, viajó mucho, cobró dietas y lo pasó genial. Vale, Ciprià.
Conxa Gómez (sececionista lingüística a destiempo): «Si fos la mateixa llengua –le espeta al periodista de Lleida que la entrevista con fonética del barri de Gràcia-, jo podria parlar en valencià amb vostè, i en canvi no ho estic fent». Memorable. Es para pasarse este pasaje del vídeo varias veces. E insiste: «Si fos la mateixa (llengua: català i valencià), jo li estaria parlant en valencià. Pero estic parlant en un català molt de TV3». Superconxa.
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