La franquicia de Hasbro ha producido una película que deriva de los soldaditos de juguete Madelman (adaptados en España como Geyperman), nacidos a su vez del cómic creado en 1942 por David Breger. Los militares de élite provistos de los últimos avances de la nanotecnología se baten contra los malvados que, como corresponde, quieren dominar la tierra. Los efectos especiales y la trama pretenden dotar al film de un atractivo intergénerico, del fantástico al cine de espías a lo James Bond, pasando por la ciencia-ficción, destrucción de la torre Eiffel, aparición del presidente de los Estados Unidos... Hazañas y misiones se suceden sin fin, con el justo receso para ponernos en antecedentes sobre las relaciones entre los personajes y romances fallidos, en una concatenación de explosiones y persecuciones que a duras penas adquieren protagonismo por separado. En el reparto, el inexpresivo Dennis Quaid, el guapo Channing Tatum y la bella actriz por confirmar, tras sus destellos de talento, Sienna Miller, con cameo incluído de Brendan Fraser. Su director, Stephen Sommers (La momia, 1999) ha pretendido arrasar en taquilla con una película entretenida, quizá consiga lo primero, dudo de lo segundo, pero desde luego, nada más.
STEPHEN SOMMERS: Críticas de LAS AVENTURAS DE HUCKLEBERRY FINN (1.541), EL LIBRO DE LA SELVA: LA AVENTURA CONTINÚA (1.639), DEEP RISING: EL MISTERIO DE LAS PROFUNDIDADES (1.802), LA MOMIA (1.849), EL REGRESO DE LA MOMIA (1.947) y VAN HELSING (2.102).
EVA PEYDRÓ |