Pilar Bardem y Alina Freund en una escena KIKA SUPERBRUJA Y EL LIBRO DE HECHIZOS, de Stefan Ruzowitzky.
(2) KIKA SUPERBRUJA Y EL LIBRO DE HECHIZOS, de Stefan Ruzowtzky
Una niña con poderes

Una producción europea situada dentro del género de fantasías infantiles, que combina, con bastante fortuna, los personajes reales con los de animación, y sabe manejarse dentro del terreno de los conjuros y los embrujos con bastante menos pedantería y bastante más sentido del humor que la saga Harry Potter. Un relato muy sencillo y con una ajustada escala de valores, en el que los niños asumen su infancia con normalidad; la bruja buena, una divertida Pilar Bardem, ejerce de estrafalario aunque sensato ángel guardián, al que se recurre en situaciones desesperadas; los magos malvados, una pareja que en sus movimientos recuerdan un poco las trapisondas de Jack Lemmon y Peter Falk en La carrera del siglo, pretenden apoderarse del libro de los hechizos con oscuras intenciones (dominar el mundo, una situación que transforma el paisaje de los adultos en una suerte de réplica de La invasión de los ladrones de cuerpos); y el dragón “volador”, una animación realmente simpática, acapara las salidas graciosas y suavemente desmitificadoras.
La puesta en escena de Stefan Ruzowitzky (Los falsificadores) potencia la condición de cuento del relato, con algunos planos y decorados que parecen sacados de un libro de ilustraciones infantiles, y con algunos momentos, la citada transformación del mundo, que remiten a cierto modelo de ciencia ficción con las mismas dosis de ingenuidad, completando de este modo un ameno film infantil, con bastante menos trampa y cartón de lo que es habitual.
STEFAN RUZOWITZKY: Críticas de LOS HEREDEROS (1.840), ANATOMÍA (1.920), ANATOMÍA 2 (2.165, 2.168) y LOS FALSIFICADORES (2.302, 2.303, 2.332, 2.350).

PEDRO URIS