Una imagen de LOS MUNDOS DE CORALINE, de Henry Selick.
(3) LOS MUNDOS DE CORALINE, de Henry Selick
Los padres perfectos

Una interesante muestra de un cine de animación adulto destinado a un público de todas las edades, el infantil también, realizado por Henry Selick, responsable de otros dos buenos ejemplos al respecto, Pesadilla antes de navidad (1993) y James y el melocotón gigante (1996), que está basada en una novela del inglés Neil Gaiman, un acreditado guionista de cómics y autor, entre otras, de la novela gráfica que inspiró la estimable Stardust.
Un cuento cruel que toma diversos elementos de reconocidos clásicos del género, Alicia en el país de las maravillas o Hansel y Gretel, para hablarnos de uno de los terrores / ilusiones más asociados a la infancia, el deseo de unos padres que la satisfagan plenamente y atiendan todos sus caprichos, en contraposición al involuntario e inevitable “abandono” que se sufre en el seno de una familia real sometida a las presiones y decepciones de la vida cotidiana, y obligada a trabajar para salir adelante. Una reflexión sobre esta “soledad” característica de la infancia, que adquiere su máxima expresión en una afortunada primera parte, con las idas y venidas de la protagonista del mundo real al mundo de los deseos cumplidos, y un contundente punto de giro que anuncia el peligro en el paraíso; logra mantener el tipo con los estrafalarios secundarios, las hermanas con pasado como artistas o el contorsionista con un ejército de ratas amaestradas, que adornan el relato y refuerzan esas dos miradas, realidad y fantasía, que la niñez dirige sobre el mundo; pero flojea algo en la parte final, cuando las convenciones de la bruja malvada se apoderan de la historia y la protagonista pasa de niña con las dudas propias de la infancia a decidida heroína al gusto del cine de siempre.
Punto y aparte merece la animación, según la tradicional stop motion, o técnica que manipula fotograma a fotograma, aunque con todas las ventajas y posibilidades de la tecnología moderna; y el desbordante imaginario de decorados, vestuarios y objetos diseñados / pensados para esta historia, en ambos casos excelentes, concluyendo de este modo un estimable film, con un impacto visual fuera de toda duda (también en 3D), que puede ser disfrutado tanto por niños como por menos niños.
HENRY SELICK: Críticas de PESADILLA ANTES DE NAVIDAD (1.610, 1.716, 2.186), JAMES Y EL MELOCOTÓN GIGANTE (1.717) y MONKEYBONE (1.941).

PEDRO URIS