Lisbeth Salander y Michael Blomkvist en una escena de MILLENIUM 1: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES, de Niels Arden Oplev.
(2) MILLENIUM 1: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES, de Niels Arden Oplev
Correcto thriller

La adaptación al cine de la primera novela de la serie literaria de culto “Millenium”, escrita por el prematuramente fallecido Stieg Larsson, viene precedida por unas ventas que exceden los 12 millones de libros, habiendo sido traducida en 40 países. La expectación por parte de sus lectores es bastante comprensible. Como en casos semejantes, Dan Brown, sin ir más lejos, el principal tema de discusión sobre el film suele ser la fidelidad de la versión cinematográfica, pero eso mejor dejarlo a sus fieles lectores, que tienen todo el derecho a quedarse contentos o defraudados con los rostros que se ha puesto a los personajes, la esquematización de sus relaciones o la poda de la trama. El punto fuerte de la película es, evidentemente, su argumento, un thriller sueco con un periodista detective (Blomkvist) y una detective hacker (Salander), que se ejecuta modélicamente, es decir, sobre el patrón convencional del género, aportando con habilidad la información sobre el caso a resolver, marcando la intriga con oficio, en el manejo de los resortes del suspense. Por otra parte, se generan con acierto los factores de la empatía con los protagonistas, dosificando la desconfianza hacia los personajes sospechosos, pero sin permitir que las deducciones del espectador arruinen el efecto deseado.
En cuanto a la interpretación, además de la excelente Noomi Rapace, como la atormentada joven de la cerilla, tenemos ocasión de disfrutar de la élite actoral sueca, con Sven-Bertil Taube, Gösta Bredenfeldt, Lena Endre, Ewa Fröling, Björn Granath..., cuyas actuaciones verosímiles y talentosas colaboran en gran parte a conseguir la cuidada factura de una película con acertada fotografía y adecuada banda sonora (Peter Fuchs), que no destaca por nada en especial, pero que se deja ver con gusto, a pesar de sus 150 minutos.

EVA PEYDRÓ