Una escena de R.A.F. fACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO.
(3) R.A.F. FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO, de Uli Edel
Años de plomo

Es más difícil reconstruir en el cine -darle un alto grado de verosimilitud- acontecimientos recientes de nuestra Historia, que hechos situados en épocas lejanas. La frontera estaría para mí desde la 2ª Guerra Mundial hacia atrás. Por ello es encomiable el resultado conseguido con esta rememoración de los momentos más interesantes que rodearon las actuaciones de la denominada Fracción del Ejército Rojo, más conocida como banda Baader-Meinhof (apellidos de Andreas Baader y Ulrike Meinhof, considerados cabecillas del grupo), una formación ultraizquierdista que puso en jaque al gobierno alemán durante gran parte de la década de los años setenta. El productor Bernd Eichinger, responsable de El hundimiento, que vivió como otros estudiantes aquellos acontecimientos, y el realizador Uli Edel, han planteado el film de una forma muy didáctica y amena, con mucha acción y aires de thriller, intentando mantener en todo momento un punto de vista lo más neutro posible. Así, por ejemplo, dejan en el aire la muerte de Ulrike Meinhof en prisión, mientras se celebraba el juicio, aunque se insinúa el suicidio tras ser rechazada políticamente por sus compañeros (la tesis oficial es que se mató ahorcándose con unas toallas, aunque otras fuentes hablaron de que fue ejecutada). Sin embargo, dejan muy claro que los otros cabecillas detenidos, Baader, Ensslin y Raspe, se suicidaron en una misma noche, tras conocer el fracaso del secuestro de un avión de Lufthansa en octubre de 1977, que iba a servir para exigir su excarcelación, aunque nadie sabe cómo pudo llegarles una pistola a la cárcel.
La historia arranca en el año 1967, durante la visita a Berlín del Sah de Irán, Mohammad Reza Pahlevi, y las protestas de los iraníes exiliados junto a jóvenes estudiantes alemanes, en el curso de las que murió un joven a disparos de la policía. Eran los tiempos de la Guerra del Vietnam, de los asesinatos del Che Guevara, Martin Lutero King y Robert Kennedy, y el eterno conflicto palestino-israelí en Oriente Medio. El viejo orden se negaba a cambiar y ello provocó grandes movimientos de protesta que culminaron con el Mayo del 68 y sus derivadas en el mundo entero. Ese ambiente fue el caldo de cultivo apropiado para la aparición de grupúsculos partidarios de la lucha armada para intentar “cambiar el sistema”, emulando métodos como el de los Tupamaros en Uruguay, cuya base era la guerrilla urbana. En Berlín, además, el líder anarquista Rudi Ditschke, denominado por la prensa sensacionalista como “Rudi el Rojo”, estuvo a punto de morir en un atentado de un joven que le disparó a bocajarro tres disparos. Ello llevó a un grupo de jóvenes a crear La Fracción del Ejército Rojo, cuya bandera era una estrella roja de cinco puntas y un subfusilk MP5 en el centro. Comenzaron incendiando almacenes, atracando bancos y atentando contra instalaciones norteamericanas en Alemania. Detenidos en junio de 1972, fueron condenados a cadena perpetua en 1977. Una segunda generación mucho más violenta por sus actuaciones indiscriminadas continuó, aunque con el tiempo se fue diluyendo.
La película de Uli Edel reconstruye todos estos hechos y se centra en la compleja personalidad de Ulrique Meinhof (al parecer, Andeas Baader era un fanfarrón aventurero), una periodista de prestigio cuyas columnas eran muy leídas en la prensa. Nos la retratan como una mujer seria, culta, madre de dos hijos, pero también retraída, tímida, acomplejada. En un momento determinado abandona a su familia y sacrifica todo por la lucha armada. Pero el principal objetivo del film es ofrecernos un fresco histórico. Diferente material de archivo documenta la narración. Todo ello contribuye a la eficacia de la propuesta, a la que se le podría reprochar que en ocasiones recurre a diálogos demasiado explicativos. Estupendos los intérpretes Martina Gedeck (Meinhoff), Moritz Bleibtreu (Baader), Johanna Wolawek (Gudrun Ensslin) y el veterano Bruno Ganz. A destacar que esta organización terrorista mantenía un ideario muy liberador en lo que se refiere a la vida sexual: magnífica la escena en la que se solazan desnudos en un campo de entrenamiento militar en Jordania, ante la mirada atónita de sus monitores pertenecientes a un grupo radical palestino.

VICENTE