Dos documentales independientes entre sí que componen un formidable programa doble. Doble, complementario, dialéctico, tanto por las personalidades e historias abordadas como por las diferentes soluciones aplicadas por sus respectivos realizadores. Fraga Iribarne, de José Luis López Linares, constituye un magnífico retrato del famoso político, con un minucioso recorrido por su niñez, juventud, primeros cargos políticos, los años del franquismo y del tardofranquismo, la transición, la democracia y las autonomías, con datos de una extraordinaria precisión que proceden de las propias declaraciones del personaje (“yo hubiera sido ministro hasta con Recesvinto”), de su biógrafo, de otros colegas, de los documentos de archivo… Un retrato del personaje, presentado de un modo ameno, casi como un relato de intriga, sepamos o no cuál va a ser el resultado final de cada episodio, que se convierte, obviamente, en un portentoso relato de la España de postguerra.
Carrillo comunista, de Manuel Martín Cuenca, va todavía más lejos: prescindiendo de otros testimonios que no sean los de Santiago Carrillo, recurriendo lo justo a determinadas imágenes de archivo, toda una portentosa historia y reflexión sobre el Partido Comunista, el comunismo internacional y nuestro reciente pasado, discreto presente e incierto futuro, fluye a través de una larga intervención de un Carrillo en solitario, en blanco y negro, fumando y explicando los hechos, sólo salpicado de pequeños momentos domésticos en los que habla de música (lo que permite que el film concluya con una canción de Raimon que pone los pelos de punta), logrando que nos olvidemos de la fuerte personalidad de quien nos está contando los hechos para participar de la emocionante sensación de que tenemos la fortuna de que un hombre cualquiera, un ciudadano más o menos anónimo (o un puñado de ellos) nos está haciendo partícipes de un imprescindible análisis de nuestra realidad.
Cada uno de los documentales funciona, como he dicho, de modo autónomo, aunque acaben complementándose. En los dos puede el espectador reír o llorar, según la picaresca o el dramatismo de los hechos narrados o de las imágenes recuperadas. Pero lo cierto es que se trata del programa doble más atractivo y apasionante que uno pueda haber encontrado en los últimos años: dos auténticas lecciones de historia, de política y de vida, cuya obligada visión conlleva un inmenso placer.
JOSÉ LUIS LÓPEZ LINARES: Entrevistas (1.718, 1.883) y críticas de ASALTAR LOS CIELOS (1.716, 1.740-E, 1.773, 2.071, 2.077), A PROPÓSITO DE BUÑUEL (1.883), EXTRANJEROS DE SÍ MISMOS (1.949, 2.021), RETRATO DE CARLOS SAURA (2.134), UN INSTANTE EN LA VIDA AJENA (2.143, 2.152, 2.221, 2.288), EL CINE EN LAS VENAS (2.196) y EL POLLO, EL PEZ Y EL CANGREJO REAL (2.300).
MANUEL MARTÍN CUENCA: Críticas de HOMBRES SIN MUJERES (2.026), LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE (2.075), EL JUEGO DE CUBA (2.153, 2.154, 2.307) y MALAS TEMPORADAS (2.182, 2.233, 2.269)
LLÓRENS |