Fernando Tejero en una escena de AL FINAL DEL CAMINO.
(1) AL FINAL DEL CAMINO, de Roberto Santiago
Sexo, amor y terapia

Fallida comedia, que tan pronto evoca dignos ejemplos de los grandes clásicos norteamericanos, o ciertos recuerdos de la comedia all’italiana, como repelentes tópicos de la producción calzoncillero-celtibérica, servida por buenos actores bastante desaprovechados (Malena Alterio, Fernando Tejero, Javier Gutiérrez, Diego Peretti, Luis Callejo, etc.) en una historia de amores, sexualidad y terapias de pareja que no acaba de cuajar en ninguna de sus posibilidades.
Así, ni el hecho road de seguir a los personajes por el Camino de Santiago, ni los contenidos y métodos del carísimo gurú argentino, ni la elección y dibujo de los falsos o auténticos pacientes (cuatro parejas con sus respectivas crisis), logran dotar al relato de la suficiente complejidad. Afortunadamente, algunos chistes y golpes humorísticos y la decidida voluntad de no caer en lo absolutamente vulgar y/o reaccionario permiten seguir los discretos lances sin una permanente indignación. Una lástima, puesto que la comedia española y los temas planteados permitían ser más optimistas.

LLORÉNS