Emilie de Preissac en una escena de AMATEURS.
(2) AMATEURS, de Gabriel Velázquez
Soledades

Regresa a la actualidad cinematográfica Gabriel Velázquez, aquel joven realizador salmantino que, junto a su paisano Chema de la Peña, nos sorprendió con su primer largometraje, Sud Express (2005). En Amateurs, emotivo drama intimista que narra una historia de soledad y amor, mantiene intactos los planteamientos estéticos y temáticos tratados en aquél, si bien no alcanza la calidad de su anterior trabajo. Por una parte, destaca la sugestiva combinación de realidad y ficción que lleva al límite la etérea frontera entre el drama contemporáneo y el reportaje de corte sociológico, reforzado por el distanciamiento que consigue una cámara que se limita a seguir, como un mero testigo presencial, a los personajes; una sobria planificación que elimina cualquier elemento decorativo; una sencilla puesta en escena que recrea lugares reconocibles y el empleo de actores no profesionales cuya sorprendente naturalidad contrasta con la teatralidad crónica que sufre una parte importante de la filmografía española. Por lo dicho anteriormente, recoge el testigo de Pablo Trapero, José Luis Guerín y Mercedes Álvarez. Por otra parte, el encuentro desesperado entre dos personajes solitarios, casi antagónicos, que encuentran en el otro una razón para vivir, evoca un sólido retrato humano, donde la soledad, la incomunicación y la desesperanza se manifiestan como las principales enfermedades de la sociedad actual. Sin recrearse en el sufrimiento humano, Amateurs es una valiosa radiografía social que no dejará indiferente a nadie.

PAU VANACLOCHA