Detrás de esta decepcionante comedia se encuentra Judd Apatow, el hombre responsable de la reciente “renovación” del género cómico estadounidense, creador de un inconfundible sello humorístico que oscila entre lo escatológico y lo políticamente incorrecto, cuyos títulos más significativos son El reportero: la leyenda de Ron Burgundy (2004), Virgen a los 40 (2005), Lío embarazoso (2007) y Superfumados (2008). Bajo la excusa de un viaje iniciático de dos perdedores por la época antigua el film adopta la forma de una vulgar parodia bíblica. Año uno es uno de esos títulos olvidables por la inconsistencia de su argumento, por las payasadas histriónicas de sus personajes y por la zafiedad de diálogos y situaciones pretendidamente graciosas. Lo peor de todo es que este tipo de producciones se suele comparar con el humor, más irreverente, refinado e inteligente, de los Monty Pyton, cuando no le llega ni a la suela de los zapatos. Huir.
PAU VANACLOCHA |