Tampoco el título original, Pride and glory, se ajusta demasiado a esta historia de familia de policías (el padre, los dos hijos y el cuñado) entremezclada con departamento de narcóticos y corrupción. Los tópicos y la superficialidad van de la mano tanto en lo que se refiere a los detalles de la investigación y las corruptelas (el pasado y el caso ante el Gran Jurado, los chanchullos de los miembros del departamento, la necesidad de dinero, las acciones contra los traficantes, etc.) como en lo que pueden representar los personajes y sus relaciones familiares o afectivas (la enfermedad de una de las cuñadas, la ignorancia de la hermana, la actitud de la ex esposa del protagonista), desaprovechando cualquier oportunidad o indicio de dotar de un mínimo de complejidad tan patosos comportamientos. Y si nos inclinamos por atender a otras referencias ambientales (el periodista, la protesta social por los abusos policiales), no lograremos abandonar nuestra perplejidad. Lo gratuito y lo decididamente sacado de la chistera se alternan sin rubor alguno.
LLORÉNS |