Ariadna Cabrol y Diana Gómez en una escena de ELOÏSE
(2) ELOÏSE, de Jesús Garay
El beso de la ballena

Una película de modestos planteamientos de producción, realizada en colaboración con la Televisió de Catalunya (los créditos incluyen una productora delegada de la cadena) y con algunas de las características que se acostumbran a adjudicar a los productos destinados a la pequeña pantalla (sirva como significativa anécdota la existencia de planos separados por mucho metraje que presentan tiros de cámara prácticamente idénticos), que constituye una honesta y esforzada aproximación al despertar sexual de una adolescente que descubre unas inclinaciones lésbicas ante las que manifiesta tanto miedo como extrañeza.
Un film bastante alejado de las inquietudes narrativas y visuales de los primeros trabajos de Jesús Garay (Pasión lejana y La bañera), que discurre sin demasiados sobresaltos y con algunos momentos más conseguidos que otros, siempre bajo la sospecha de recorrer los pasos necesarios, en pantalla, para estas iniciaciones sexuales de carácter homosexual (los porretes, la borracherita, el primer polvo en la inconsciencia que proporcionan ambas sustancias, la relación artista modelo, desnudo incluido, o incluso un recurso tan manido como el del agua, y su capacidad de sublimación poética de cuerpos y sexos, se encuentra especialmente presente con la escena de la piscina y los planos recurrentes de la misma que aparecen a lo largo de la narración), pero también manteniendo en todo momento una aceptable complejidad y una encomiable capacidad de observación de gestos, actitudes y detalles, quizás con la relativa excepción del contundente suceso que abre y cierra la película, una salida por lo tremendo que vuelve a acercar al film a los procelosos territorios del telefilme.

PEDRO URIS