Verónica Sánchez (a la izquierda) en una escena de GORDOS, de Daniel Sánchez Arévalo.
(3) GORDOS, de Daniel Sánchez Arévalo
Contradicciones de peso

El segundo largometraje de Daniel Sánchez Arévalo se estructura como una comedia coral, con diferentes personajes protagonistas cuyas experiencias andan entrecruzadas por razones de obesidad y por su coincidencia en las sesiones de un compartido terapeuta que no tardará en convertirse en un protagonista más. Pero, más allá de ese común denominador representado por los problemas y soluciones (verdaderos o falsos, íntimos o publicitarios) determinados por el sobrepeso, y aún asumiendo el film una estructura dividida en cuatro capítulos correspondientes a otros tantos fundamentos de peso, Gordos se erige paulatina y decididamente en una aguda y divertidísima mirada a las contradicciones de cualquier ser humano. Contradicciones sentimentales, laborales, de opción sexual o religiosa, físicas o morales, que van desfilando a través de la evolución y evoluciones de los personajes. Relaciones de pareja, de quienes las mantienen más de veinte años, andan rozando los diez o están por iniciarlas, actitudes ante el embarazo o la maternidad, ante la continuidad o la separación (incluso por enfermedad o muerte), etc., expuestas en clave de comedia y con descarado humor pero sometidas a un constante análisis o reflexión, subrayados por el factor decisivo del propio reconocimiento, algo para lo que el sobrepeso sirve de perfecta metáfora.
La conciencia y la aceptación de las propias contradicciones se convierte así en eje de una comedia tremendamente útil, hábilmente construida y con excelentes actores, desde los ya veteranos Antonio de la Torre, Roberto Enríquez, Verónica Sánchez, Raúl Arévalo, Pilar Castro, etc., a los prácticamente debutantes Leticia Herrero, María Morales, Marta Martín, Adam Jeziersky, etc., algunos de los cuales han tenido que someterse a rigurosas dietas de adelgazamiento o engorde en función de sus personajes. Rica en gags y diálogos, absolutamente libre de prejuicios y profundamente didáctica, Gordos es una divertida y sana comedia que conviene ver antes de echarse una ojeada ante el espejo.

LLORÉNS