Insufrible comedia familiar norteamericana con niños y perros, que, a pesar de su mensaje “positivo”, el respeto por los animales, los perros en este caso, no sólo acumula tópicos, simplezas, mala pata y moralinas de tres al cuarto en su hora y media larga de metraje, sino que, en realidad, tampoco muestra tanto respeto por los citados animalitos, ya que se empeña en adjudicarles comportamientos humanos de lo más lamentable.
PEDRO URIS |