Tras el inapelable éxito de su último film, la estupenda Juno (2007), por el cual obtuvo el Oscar al Mejor Guión Original, la stripper devenida en guionista Diablo Cody regresa a la cartelera con una entretenida comedia de terror estudiantil que conserva el aspecto de producción independiente USA y “homenajea”, en su justa medida, el subgénero teenager parodiando sus tópicos y convencionalismos. Lo que cuenta Jennifer’s body no es nada original, pues narra la historia de una hermosa estudiante de instituto que es poseída por un demonio que come carne humana y se dedica a asesinar a todos aquellos que muestran interés sexual por ésta, pero su falta de originalidad es suplida por unos ingeniosos diálogos, un humor desenfadado y una agradable ausencia de pretensiones, virtudes que ya demostró en su anterior trabajo.
Dirigida por la realizadora Karyn Kusama en su primera aproximación al terror adolescente e interpretada por la joven y atractiva Megan Fox, Jennifer’s body pone el listón por encima de la mayoría de las producciones similares, como El diablo metió la mano (1999) y especialmente las espantosas sagas de Scream (1996) o Sé lo que hicisteis el último verano (1997), aunque sólo sea por tomarse algo más en serio un género maltratado por la industria de Hollywood.
PAU VANACLOCHA |