(0) LA SEMILLA DEL MAL, de David S. Goyer
Exorcismo judío

Empanada mental que copia de El exorcista (1973), de William Friedkin, con sus secuelas, y de La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski. La diferencia estriba en que ahora la religión católica ha sido sustituida por la judía, por ello quien practica el exorcismo para combatir algo que llaman el dybukk (alma errante de un muerto) es un rabino (el actor Gary Oldman en horas bajas) en lugar de un cura. Hay muchas pesadillas de la protagonista (Odette Yustman, de buen ver) para justificar los efectos especiales de las escenas, mientras que la parte intelectual, de enjundia, viene dada al situar el origen de la historia en el campo de exterminio nazi de Auschwitz. Los ritos judíos invaden hasta el cine de terror. Lo que nos faltaba.

VICENTE