Neus Asensi en una escena de LOS MUERTOS VAN DEPRISA
(1) LOS MUERTOS VAN DEPRISA, de Ángel de la Cruz
Desarreglos cotidianos

Primer largometraje de ficción de Ángel de la Cruz, presentado en la sección Punto de encuentro de la Seminci de Valladolid del pasado año, una comedia gallega que pretende, además de divertir, abordar una serie de comportamientos y quimeras de los habitantes del lugar. Reminiscencias del cine de Berlanga, inclinación por el humor negro, recreación de debates un poco a la manera del modelo Ealing y perceptibles ecos de la admirada El hombre tranquilo. Un puñado de eficientes actores —-Neus Asensi, Chete Lera, Manuel Manquiña, etc.—- y una discreta puesta en escena, con notables problemas de ritmo, para unos resultados definitivamente fallidos, caracterizados por lo anecdótico, lo tópico y lo superficial, protagonizado por personajes sin la suficiente complejidad, enredados en conflictos igualmente anodinos (el camión atascado en el puente, el monumento, el cadáver, el velorio...), sin que acaben funcionando el humor (sólo a ráfagas y en detalles aislados), la crónica o la aproximación a los sentimientos. Otra vez será.

LLORÉNS